Diana Bahador, una influencer iraní de 19 años conocida en redes sociales como “Baby Rider”, murió tras recibir dos disparos mientras participaba en una protesta contra el ayatolá Ali Khamenei, líder supremo religioso y político de Irán. El hecho ocurrió la medianoche del 8 de enero en la ciudad de Gorgan, al norte del país.
Bahador se había hecho conocida por compartir en Instagram contenido relacionado con su estilo de vida como motociclista, plataforma en la que acumulaba más de 150 mil seguidores, muchos de los cuales han expresado su pesar por su muerte en las publicaciones más recientes de su cuenta.
Según organizaciones de derechos humanos, la joven fue alcanzada por disparos durante las manifestaciones que se tornaron violentas cuando fuerzas de seguridad desplegaron armamento pesado para dispersar a los manifestantes. Medios locales reportaron que la escalada de violencia se intensificó entre el 8 y 9 de enero.

Familia habría sido obligada a falsear la causa de muerte
De acuerdo con información del Grupo Hyrcani de Derechos Humanos, los familiares de Diana Bahador habrían sido forzados a declarar falsamente que la joven murió en un accidente de motocicleta, con el objetivo de que las autoridades entregaran su cuerpo.
“El incidente de Diana se debió a un choque. Su familia se encuentra en profundo luto. Por favor, eviten crear rumores”, señalaba un comunicado atribuido a sus familiares, el cual —según organizaciones de derechos humanos— fue emitido bajo presión.
Una fuente citada por el medio The Standard indicó que el cuerpo de la influencer fue entregado a su familia dos días después del fallecimiento.
¿Por qué protestaba “Baby Rider”?
Las protestas en Irán se intensificaron desde el 28 de diciembre, luego de que trabajadores iniciaran huelgas en rechazo al alto costo de vida y la depreciación del rial iraní frente al dólar. Las movilizaciones se extendieron a varias ciudades del país y han sido reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad.
Las cifras sobre víctimas varían según la fuente. Mientras algunos reportes internacionales hablan de miles de fallecidos y decenas de miles de heridos, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) estima que al menos 2.571 personas han muerto, entre ellas 2.403 manifestantes, 147 personas vinculadas al gobierno, 12 menores de edad y 9 civiles ajenos a las protestas.
La magnitud de la represión, considerada por activistas como la más violenta en los 47 años de historia de la República Islámica, ha generado preocupación internacional. En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido sobre posibles “acciones enérgicas” si continúan las ejecuciones y la violencia contra los manifestantes.
