La detención de alias ‘Viche’, identificado como Vicente, representa uno de los golpes más contundentes contra el crimen organizado en Ecuador en lo que va de 2026.
Considerado por la Policía Nacional como uno de los principales cabecillas del grupo delictivo organizado Los Lobos, fue capturado en el aeropuerto de Quito mediante una operación coordinada con autoridades de Colombia.
Según información oficial, ‘Viche’ era catalogado como un objetivo de alto valor por su rol estratégico dentro de la estructura criminal.
No solo coordinaba operaciones internas, sino que articulaba redes ilegales de alcance transnacional, vinculadas a distintas economías del delito que han fortalecido a Los Lobos en los últimos años.
¿Quién es Viche y por qué era uno de los más buscados?
Vicente registra antecedentes por narcotráfico y tenencia ilegal de armas de fuego.
Las investigaciones lo relacionan además con minería ilegal, extorsión y tráfico de armas, actividades clave para la expansión territorial y financiera de la organización.
Para evadir los controles migratorios, el cabecilla utilizaba documentación falsa con identidades colombianas y venezolanas, lo que le permitió desplazarse sin levantar sospechas durante un largo período.
Cooperación binacional en un contexto tenso
El arresto se logró gracias a la cooperación entre las policías de Ecuador y Colombia, en medio de un escenario político complejo.
La captura coincidió con tensiones bilaterales tras el anuncio del presidente Daniel Noboa de imponer un arancel del 30 % a productos colombianos, medida que generó respuestas similares desde Bogotá, incluida la suspensión de la venta de energía a Ecuador y ajustes en tarifas relacionadas con el transporte de crudo por el SOTE.
Los Lobos y el conflicto armado interno
Los Lobos forman parte de los grupos criminales que el Gobierno ecuatoriano calificó como terroristas dentro del conflicto armado interno declarado en 2024.
Se trata de una de las organizaciones más violentas del país, con alto poder de fuego y control territorial. Su líder máximo, Wilmer Chavarría, alias ‘Pipo’, fue detenido en España en 2025 y enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos.
