La Fiscalía General del Estado informó que un ciudadano cumple prisión preventiva por su presunta participación en el asesinato del cantante de música urbana Forty DMG, crimen registrado la madrugada del 8 de junio de 2025 en la avenida 6 de Diciembre, en el norte de Quito.
El procesado fue identificado como Diego Mauricio C. M., quien es investigado por el delito de asesinato. La medida cautelar fue dispuesta el 23 de enero de 2026, durante la audiencia de formulación de cargos, en la que Fiscalía expuso los primeros elementos de convicción.
Según detalló la fiscal de la Unidad de Personas y Garantías, el imputado habría disparado con un arma de fuego contra el artista, causándole la muerte. Durante la fase de investigación previa se recopilaron indicios que permiten presumir su participación directa en el hecho violento.
De acuerdo con la información oficial, versiones del entorno familiar y social del cantante Forty DMG señalaron al procesado como uno de los principales sospechosos del crimen, lo que fue incorporado dentro del expediente fiscal.
La Fiscalía también informó que Diego Mauricio C. M. cumple otra orden de prisión preventiva desde el 13 de junio de 2025, por su presunta participación en una tentativa de asesinato contra una mujer. De esa investigación se obtuvieron elementos que derivaron en su imputación por el asesinato del artista urbano.
El caso se encuentra en etapa de instrucción fiscal por 90 días. La causa se procesa por el delito de asesinato, tipificado en el artículo 140, numerales 2 y 4 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que contempla penas agravadas cuando el crimen se comete con arma de fuego y con circunstancias específicas de violencia.
¿Quién era Forty DMG?
Forty DMG fue un cantante de música urbana ecuatoriano, conocido dentro del circuito independiente por su estilo ligado al trap y rap urbano. Su música logró captar la atención de un público joven y se difundía principalmente a través de plataformas digitales y presentaciones locales, especialmente en la ciudad de Quito.
El artista venía consolidando su carrera dentro de la escena urbana nacional, convirtiéndose en una figura emergente del género. Tras conocerse su asesinato, seguidores, colegas y exponentes del movimiento urbano ecuatoriano expresaron su consternación y rechazo a la violencia, además de pedir justicia por su muerte.

