En una sesión cargada de solemnidad y pesar, el Concejo Municipal de Guayaquil, liderado por el alcalde Aquiles Alvarez, rindió homenaje a la memoria de Juan Gregorio Garcés Lucas, el entrenador de fútbol que perdió la vida el pasado 20 de enero en las instalaciones del Parque Samanes.
Lo que inicialmente se manejó en redes sociales y reportes preliminares como una posible crisis de salud, ha dado un giro determinante tras los resultados de la autopsia.
La verdad tras la autopsia
El informe forense fue contundente: se descartó la versión inicial de un ataque epiléptico. El profesor Garcés Lucas falleció a causa de una descarga eléctrica mientras se encontraba en el área de canchas del parque.
Ante esta confirmación, el alcalde Alvarez optó por la transparencia absoluta, evitando buscar culpables externos o justificaciones técnicas:
“Es culpa nuestra, siempre va a ser culpa nuestra y pedimos perdón por eso. No le corremos a la responsabilidad, es un problema nuestro y lo asumimos”, declaró el Burgomaestre durante la sesión del Concejo, donde se guardó un minuto de silencio.
Para garantizar que un incidente de esta naturaleza no se repita, la administración municipal ha tomado cartas en el asunto mediante la implementación de varias medidas de seguridad inmediatas.
Entre estas acciones destaca el cierre preventivo de las canchas colindantes a la zona del siniestro por el lapso de una semana, tiempo en el cual se llevará a cabo una auditoría técnica con revisiones exhaustivas a las mallas y al sistema eléctrico de todas las instalaciones deportivas municipales.
Paralelamente, el Cabildo ha mantenido un acompañamiento a la familia afectada, informando que el seguro municipal ya ha cubierto la totalidad de los gastos derivados de esta tragedia.
