Madelaine Ivette Pastaz Aragón tenía 21 años, estudiaba Enfermería y soñaba con convertirse en una profesional de la salud. Su nombre se hizo público luego de que su cuerpo fuera hallado sin vida la mañana del martes 20 de enero de 2026 en el sector Ciudad Bicentenario, parroquia Calderón, al norte de Quito. Desde entonces, su historia ha generado conmoción y un clamor de justicia.
Desapareció tras salir a clases
Según relató su madre, Margot Judit Aragón García, Madelaine salió el jueves rumbo a su instituto educativo, ubicado en el sector de Guamaní. Sin embargo, desde aproximadamente las 18:00, la joven dejó de comunicarse con su familia.
“El teléfono ya estaba apagado. Fui a buscarla y no la encontré”, recordó su madre. Ante la falta de noticias, el viernes en la mañana presentó una denuncia por desaparición para que la Policía ayude a localizarla.
Durante varios días, los familiares recorrieron hospitales, centros de salud y consultaron con amigas y compañeras de estudio, pero nadie pudo dar información sobre su paradero.

El hallazgo en Calderón
La mañana del 20 de enero, alrededor de las 07:45, un morador del sector Ciudad Bicentenario alertó al sistema ECU 9-1-1 tras observar un bulto sospechoso a un costado de la calle Pío XII, mientras realizaba actividad física.
Al llegar al sitio, las autoridades constataron que se trataba de un cuerpo envuelto en tela y plástico, lo que impidió identificar de inmediato sus características. El área fue acordonada y se ejecutaron las diligencias técnicas y periciales correspondientes.
Horas más tarde, la madre acudió a la morgue y logró identificar el cuerpo por un tatuaje en uno de los brazos.
“En ese momento sentí que se acabó mi vida, mi esperanza, mi futuro. Ahora me siento tan sola sin mi princesa”, expresó.

Una joven dedicada a su familia y estudios
Madelaine cursaba el cuarto semestre de Enfermería. De acuerdo con su madre, era una joven amorosa, responsable y aplicada, que se dedicaba al estudio, al deporte y a la iglesia.
Además, apoyaba constantemente en el hogar y cuidaba a su hermanita de ocho años, con quien mantenía una relación muy cercana.
“Era una niña normal, sin riquezas. Solo estudiaba, ayudaba en la casa y soñaba con ser una profesional”, lamentó su madre.

Investigación en curso y pedido de justicia
Sobre la causa de la muerte, la madre indicó que, de manera preliminar, se le informó que Madelaine habría fallecido por asfixia, aunque aclaró que la causa oficial aún no ha sido determinada y que el informe forense completo será entregado en aproximadamente nueve días.
Las autoridades mantienen el caso en fase investigativa, mientras se desarrollan las pericias necesarias para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar responsabilidades.
“Yo solo pido justicia, que no quede impune la muerte de mi niña”, expresó su madre, quien espera que el caso no se archive y que los responsables sean identificados y sancionados.
