El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) informó que Ecuador mantiene condiciones de La Niña débil, según la evaluación técnica realizada el 21 de enero de 2026.
El análisis reveló que el océano Pacífico ecuatorial presenta temperaturas del mar ligeramente más frías de lo normal, un signo característico del fenómeno, aunque se ha observado un leve calentamiento en las aguas próximas al país, propio de esta época del año.
“Se mantienen condiciones de La Niña, aunque de intensidad débil”, señala el informe, precisando que los cambios registrados son normales para la transición climática de la estación lluviosa.
De acuerdo con el comité, la situación actual incluye una disminución en la intensidad de los vientos y un Frente Ecuatorial menos marcado, indicadores típicos de esta fase del fenómeno climático.
Enero con lluvias variables y ligera inestabilidad atmosférica
Durante la primera mitad de enero, el país experimentó inestabilidad leve a moderada, con lluvias de distinta intensidad en varias regiones.
En el Litoral y la Sierra, las precipitaciones se mantuvieron entre débiles y moderadas, aunque con episodios puntualmente fuertes en el norte del Litoral, principalmente en las provincias de Esmeraldas y Manabí.
En la Amazonía, el comportamiento fue más marcado, con lluvias moderadas a fuertes, mientras que en Galápagos predominaron lloviznas dispersas asociadas al ingreso de humedad desde el norte y la cuenca amazónica.
Estos patrones, según Erfen, se consideran normales para la transición de temporada, sin representar anomalías extremas.
Pronóstico: La Niña será transitoria
Los especialistas del comité estiman que el evento La Niña 2026 será de corta duración, con una probabilidad del 75 % de que las condiciones regresen a la normalidad entre enero y marzo.
Sin embargo, el organismo advirtió que a finales de enero e inicios de febrero se espera un incremento en la frecuencia e intensidad de las lluvias, especialmente en el norte del Litoral, el centro y sur de la Amazonía, y en zonas interiores de la Sierra.
“El aumento de lluvias se concentrará en el norte del Litoral y sectores del interior, con precipitaciones dispersas en la Sierra”, detalla el boletín.
Aunque se prevé una intensificación temporal de las lluvias, no se anticipan riesgos severos, según las proyecciones del comité.
Monitoreo constante y llamado a la prevención
El Erfen mantiene un seguimiento continuo de las condiciones oceanográficas y meteorológicas para anticipar posibles impactos en la agricultura, la infraestructura vial y los ecosistemas costeros.
El comité exhortó a los gobiernos locales y a la ciudadanía a mantener medidas preventivas, especialmente en zonas vulnerables a deslizamientos y crecidas de ríos, en provincias del Litoral y la Amazonía.
“Los cambios asociados a La Niña débil no representan una amenaza inmediata, pero requieren vigilancia constante”, subraya el informe oficial.