Italia es el referente de la excelencia heladera mundial. En este 2026, entre técnicas de vanguardia; un relato distinto se abrió paso desde el trópico ecuatorial: Marco Andrade, maestro heladero manabita y fundador de la heladería POP2GO, llevó al Ecuador y Manabí a la Copa Mundial del Helado Artesanal que se desarrolló del 16 al 20 de enero en la Feria SIGEP, en Rímini, Italia.
Es la primera vez que Ecuador y la región manabita participan en un evento de esta magnitud, un hecho que adquiere especial relevancia en un momento histórico: Manabí ha sido designada como Región Gastronómica Mundial por la IGCAT.

La presencia de Andrade marca un punto de inflexión para la gastronomía ecuatoriana contemporánea y lograr el reconocimiento global de su identidad culinaria.
Marco Andrade llegó a Italia con su territorio, memoria, saberes ancestrales y con una forma de entender al helado como lenguaje cultural.
Reconocido por su dominio de ingredientes nativos y por contar con una sensibilidad que transforma lo local en experiencia universal; construyendo una carrera basada en la investigación sensorial heladera y en el respeto profundo por la materia prima.

Su formación incluye procesos de aprendizajes junto a expertos internacionales como Iván Vásquez, Ariel Segesser y Palmiro Bruchi, además de haber colaborado con destacados maestros heladeros como Marcone Calazans y Carolina Camacho.
Su nombre resonó con fuerza en el mapa internacional tras obtener el reconocimiento al “Mejor Helado Artesanal” en la Copa América 2025 llevada a cabo en Argentina.
Un logro que no solo consolidó su trayectoria, sino que posicionó al Ecuador dentro del circuito de la heladería artesanal gourmet a nivel internacional.
La Selección Ecuatoriana, de la cual forma parte Marco Andrade, compitió frente a potencias y referentes de Francia, Italia, Bélgica, Polonia, Japón, China, Singapur, Indonesia, Argentina, México y Perú. Ecuador participa en el segundo grupo de la competencia, entre el 18 y 19 de enero, en un escenario donde convergen innovación, tradición, identidad gastronómica y excelencia técnica.
Su sueño va más allá de los resultados, la participación de Andrade abre una puerta estratégica para el país.
Cada sabor, fruta y textura son un vehículo de identidad. En sus manos, el helado deja de ser un postre para transformarse en Embajador Cultural, capaz de narrar al mundo la diversidad y riqueza del Ecuador.
Con ocho años de experiencia, Marco Andrade representa una nueva generación de maestros heladeros latinoamericanos que entienden la innovación como camino que nos lleva a la evolución desde lo auténtico y lo tradicional.
Su trabajo demuestra que la alta heladería también puede nacer desde los territorios, desde el origen y desde el orgullo por lo nuestro. Italia ha sido testigo de ello.
Y el mundo, a través de sabores, olores y texturas, podrá descubrir que el helado ecuatoriano no solo compite: cuenta historias, une culturas y proyecta al Ecuador como un referente gastronómico heladero por la alta calidad de sus productos, por su identidad y su visión de futuro.
