Tres farmacias de Cuenca fueron clausuradas temporalmente por Arcsa luego de que sus inspecciones detectaran prácticas ilegales que podrían haber puesto en riesgo la salud de decenas de personas. Desde la aplicación de inyecciones sin autorización hasta el almacenamiento de medicamentos caducados, los hallazgos alarmaron a las autoridades sanitarias.

Irregularidades en el manejo de medicamentos
En el primer establecimiento, ubicado en el centro de la ciudad, se evidenció desconocimiento de la normativa legal: no contaban con archivo de recetas, ignoraban los horarios de atención de 12 horas y los turnos nocturnos.
Además, los medicamentos que requieren refrigeración carecían de control de temperatura, exponiendo a los usuarios a posibles daños por consumo de fármacos inadecuados.
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Desechos peligrosos y bioseguridad ignorada
En una farmacia de la Av. de las Américas, se hallaron restos de comida junto con jeringas y viales usados en bolsas inadecuadas para desechos peligrosos.

El personal admitió que estos residuos “se sacan con la basura los jueves”, incumpliendo la Ley Orgánica de Salud y las normas de bioseguridad.
Inyecciones ilegales y medicamentos caducados
En el Ex Crea, se aplicaban inyecciones a adultos mayores y se encontraron medicamentos fuera de la cadena de frío, dispositivos caducados y muestras médicas sin control. Por esto, Arcsa clausuró temporalmente los tres locales, recordando que no se tolerarán prácticas que pongan en riesgo la salud pública.

