Italia enfrenta uno de los temporales más severos de los últimos años tras el paso de la tormenta Harry. Lluvias torrenciales y vientos superiores a los 120 kilómetros por hora provocaron inundaciones generalizadas en el sur del país, con daños materiales que solo en Sicilia superan los 500 millones de euros, de acuerdo con estimaciones oficiales.

Evacuaciones y suspensión de servicios
El fenómeno obligó a evacuar a cientos de familias, especialmente en zonas costeras y áreas vulnerables. Además, se suspendieron clases, se cerraron espacios públicos y se registraron interrupciones en el transporte terrestre y ferroviario. Hasta el momento, las autoridades no reportan víctimas mortales.
Sicilia, la región más golpeada
El este de Sicilia, en ciudades como Catania y Siracusa, sufrió la entrada del mar en sectores urbanos, lo que causó graves daños en viviendas, carreteras e infraestructuras. Varias vías quedaron destruidas y la red ferroviaria presentó afectaciones que complicaron la movilidad.

Emergencia regional y alertas vigentes
Ante la magnitud del impacto, el Gobierno italiano solicitó la declaración del estado de emergencia para Sicilia, Cerdeña y Calabria.
En Cerdeña se reportaron acumulaciones históricas de lluvia, mientras que en Calabria cayeron más de 570 milímetros de agua en poco más de 48 horas, un volumen calificado como un evento “centenario” por Protección Civil.
Aunque se prevé una leve mejoría climática, las autoridades advirtieron que podrían registrarse nuevas precipitaciones durante el fin de semana. Por ello, recomendaron a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales mientras continúan las labores para restablecer la normalidad.
