El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) enfrenta una ola de críticas luego de un operativo realizado el 20 de enero en Minneapolis, en el que fue detenido Liam Conejo, un niño de cinco años, hijo de un ecuatoriano, junto a su padre, Adrián Conejo Arias.
El hecho ocurrió frente a su vivienda en Columbia Heights, Minnesota, cuando ambos regresaban del centro preescolar del menor.De acuerdo con testigos y funcionarios escolares, los agentes del ICE pidieron al niño que golpeara la puerta de su casa para “ver si había alguien más dentro”, una acción que ha generado rechazo y denuncias públicas.
“No pueden decirme que este niño será clasificado como un delincuente violento”, declaró Zena Stenvik, superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, durante una rueda de prensa.
“Usaron al niño como carnada”
Medios estadounidenses como The Guardian, The Washington Post y Fox 9 informaron que los agentes llevaron al niño hasta la puerta de su casa y le ordenaron ingresar para identificar a otras personas, mientras su padre era detenido.
Una persona que se encontraba dentro de la vivienda suplicó a los oficiales que dejaran al menor bajo su cuidado, pero los agentes se negaron y trasladaron a padre e hijo a un centro de detención en Texas.
La fotografía del traslado de Liam, captada por una maestra del distrito escolar, se viralizó en redes sociales y reavivó el debate sobre el trato del ICE a familias migrantes.
Lo que dice el ICE sobre el caso
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), bajo cuya autoridad opera el ICE, publicó un comunicado el jueves 22 de enero para negar que la operación estuviera dirigida contra el niño.
“El 20 de enero, ICE llevó a cabo una operación dirigida para arrestar a Adrián Alexander Conejo Arias, un inmigrante ilegal de Ecuador que fue liberado en los Estados Unidos por la administración Biden. Cuando los agentes se acercaron al conductor, Conejo huyó a pie, abandonando a su hijo”, señaló la agencia en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
El comunicado añade que uno de los oficiales permaneció con el niño mientras los demás detenían al padre y que el menor fue “abandonado”, asegurando que actuaron conforme a protocolo para garantizar su seguridad.
Sin embargo, la comunidad migrante y autoridades locales cuestionan la versión del ICE, al considerar que el menor fue utilizado de manera inapropiada en un operativo migratorio.
La familia busca asilo legalmente
El abogado de la familia, Marc Prokosch, aseguró que Adrián Conejo y su hijo no ingresaron ilegalmente a Estados Unidos, sino que solicitaron asilo político a través de un punto de entrada oficial y mantienen un caso migratorio activo.
“Esta familia ha seguido el proceso legal al pie de la letra. No son criminales”, explicó Prokosch a The Guardian.
Por su parte, la superintendente Stenvik confirmó que ha revisado personalmente los documentos legales de la familia y que no existe una orden de deportación vigente.
“¿Por qué detener a un niño de 5 años? Esta familia tiene un caso de asilo activo. No hay justificación para tratar a un menor como un delincuente”, sostuvo.
