En operativos policiales realizados en Ecuador y otros países de la región, las autoridades han reportado el hallazgo de imágenes, velas y altares dedicados a la Santa Muerte en viviendas usadas por presuntos delincuentes.
Casos recientes han reforzado esta alerta. El 14 de enero, la Policía Nacional ejecutó el operativo Apolo II en el norte de Quito, donde se logró la captura de un sujeto con 18 antecedentes penales, además del decomiso de figuras de la Santa Muerte, sustancias sujetas a fiscalización y vehículos reportados como robados. Un día después, el 15 de enero de 2026, las Fuerzas Armadas del Ecuador localizaron restos óseos humanos y un altar dedicado a la Santa Muerte durante una operación militar en el cantón Pueblo Viejo, en la provincia de Los Ríos.

El origen de la Santa Muerte
La Santa Muerte es una figura de culto popular que se originó en México, con raíces que mezclan tradiciones prehispánicas, creencias indígenas sobre la muerte y elementos del catolicismo popular. Suele representarse como un esqueleto humano cubierto con una túnica y portando objetos como una guadaña (para cosechar almas) o un globo terráqueo (para mostrar el destino).
Aunque su culto se expandió con fuerza a partir del siglo XX, especialistas señalan que la veneración a la muerte como entidad protectora existe desde épocas anteriores a la conquista española.
¿Qué representa y por qué la veneran?
Para sus devotos, la Santa Muerte es vista como una figura protectora que no discrimina y que concede favores relacionados con la salud, el dinero, el amor o la protección frente a enemigos. A diferencia de los santos tradicionales, sus seguidores creen que atiende peticiones consideradas “difíciles” o “prohibidas”.
Los rituales incluyen ofrendas, velas de distintos colores —cada una con un significado específico—, bebidas alcohólicas, cigarrillos y alimentos.
La Santa Muerte y su vínculo con el crimen organizado
Autoridades y expertos en seguridad han advertido que el culto a la Santa Muerte ha sido adoptado por integrantes de bandas criminales, especialmente en contextos de narcotráfico, sicariato y extorsión. En estos casos, la figura es utilizada como símbolo de protección espiritual, poder y “respaldo” frente a la violencia.
Por esta razón, su presencia en allanamientos suele ser considerada por como un indicador de ritualización del delito, aunque no todas las personas que veneran a la Santa Muerte están vinculadas a actividades criminales.
¿Es una religión reconocida?
La Iglesia Católica no reconoce a la Santa Muerte como una figura religiosa legítima y ha advertido que su culto se aparta de la doctrina cristiana. En varios países, no está registrada oficialmente como religión, aunque cuenta con miles de seguidores.
En Ecuador, la presencia de imágenes de la Santa Muerte no es ilegal por sí sola, pero cuando aparece en contextos delictivos, suele reforzar las hipótesis policiales sobre estructuras criminales organizadas.
Las autoridades recomiendan no asociar automáticamente el culto con delitos, pero sí mantener atención cuando estas figuras aparecen en escenarios ligados a violencia y crimen.
