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Lo que se sabe del aparecimiento de peces muertos en la laguna del Malecón 2000

Municipio de Guayaquil explica la muerte de tilapias en el Malecón 2000 tras alerta ciudadana. Conozca las causas ambientales.

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Peces muertos en el Malecón 2000 generan alerta entre ciudadanos.

El corazón turístico de Guayaquil, el Malecón 2000, se convirtió este martes 20 de enero en el escenario de un hallazgo que desconcertó a propios y extraños.

Bajo la sombra de los árboles de los Jardines del Malecón, donde habitualmente reina la calma, la superficie del estanque artificial devolvió una imagen inquietante: decenas de tilapias flotaban sin vida sobre aguas que, a simple vista, mostraban una preocupante acumulación de suciedad y desechos plásticos.

El murmullo de los turistas que tomaban fotos a los patos fue reemplazado por la alerta. Videos difundidos en redes sociales mostraron la crudeza de la escena, encendiendo las alarmas sobre el estado de este ecosistema urbano.

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Peces muertos en el Malecón 2000 generan alerta entre ciudadanos.

¿Qué está pasando realmente en las aguas del Malecón?

Tras horas de incertidumbre, el Municipio de Guayaquil, a través de la Fundación Malecón 2000, rompió el hermetismo mediante un comunicado.


Según la versión oficial, la muerte de estos ejemplares —identificados como tilapias, una especie no nativa— no sería producto del abandono, sino de una “convergencia de factores ambientales” que parecen haberse alineado de forma fatal.

La Fundación sostiene que la llegada de las primeras lluvias de la época invernal, sumada al material orgánico de aves migratorias y la descomposición de hojas, alteró el delicado equilibrio del estanque.

“Estas condiciones pueden provocar variaciones temporales en los parámetros del agua, como alteraciones del pH y elevación puntual de compuestos orgánicos, generando estrés en los peces”, expuso el Cabildo.

En términos menos técnicos: el agua se volvió un entorno hostil para los peces de manera repentina, provocándoles un choque biológico del que no pudieron escapar.

¿Están a salvo las demás especies?

Pese a las imágenes de los peces inertes, el Municipio asegura que la situación está bajo control. Informaron que se han reforzado las labores de oxigenación y limpieza profunda, además del bombeo periódico de agua desde el río Guayas. Los patos y el resto de la fauna del sector se encuentran bajo “supervisión permanente”.

Por ahora, la calma parece haber regresado a la laguna, pero el evento queda como un recordatorio de la fragilidad de los ecosistemas urbanos ante el inicio del crudo invierno guayaquileño.

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