Noticias

¿En qué nos afecta la mayor tormenta de radiación solar en más de 20 años?

Este tipo de fenómenos son expresiones naturales de la energía solar

Tormenta solar
Tormenta solar (Envato)

El fenómeno solar más potente en dos décadas pone en alerta a los sistemas de comunicación, navegación y observación espacial. Aunque no representa un riesgo directo para la salud humana, su impacto en la tecnología podría sentirse en todo el planeta.

La tormenta solar que encendió las alertas

El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de Estados Unidos confirmó que una tormenta de radiación solar severa (nivel S4) está en progreso y se dirige hacia la Tierra.Este evento, el más intenso desde las llamadas “tormentas de Halloween” de 2003, fue provocado por una potente fulguración solar clase X1.9 acompañada de una Eyección de Masa Coronal (CME).

Según los modelos de observación, la nube de plasma impactará el campo magnético terrestre entre la tarde del 20 de enero, provocando posibles tormentas geomagnéticas de nivel G3 o G4, consideradas fuertes o severas.

La última vez que se registró un evento de esta magnitud fue hace más de 20 años. Aquellas tormentas de 2003 provocaron apagones en Suecia y daños eléctricos en Sudáfrica, de acuerdo con los reportes del SWPC.


¿Cómo nos afecta esta tormenta solar?

El Observatorio Astronómico de Quito (OAQ) explica que este tipo de fenómenos son expresiones naturales de la energía solar y, aunque no representan peligro para las personas, sí pueden afectar la infraestructura tecnológica que usamos a diario.

Interferencias en satélites y GPS

El incremento de partículas cargadas puede provocar fluctuaciones temporales en la señal de navegación.Esto puede alterar la precisión de los sistemas GPS, los servicios de geolocalización y las plataformas de control de drones o transporte aéreo. También podrían experimentarse ligeras fallas en servicios de comunicación satelital.

Riesgo para astronautas y vuelos polares

Las tormentas de radiación solar aumentan los niveles de exposición a radiación para los astronautas en órbita baja —como los que están a bordo de la Estación Espacial Internacional— y para pasajeros de vuelos que cruzan rutas cercanas a los polos.Por seguridad, algunas aerolíneas podrían modificar trayectorias o altitudes durante la ventana de mayor intensidad.

Posibles fallas en comunicaciones

Durante el impacto geomagnético, las ondas de radio de alta frecuencia (HF) podrían sufrir interferencias o pérdida de cobertura, sobre todo en regiones polares y oceánicas donde las estaciones terrestres son limitadas.Esto puede afectar temporalmente las comunicaciones marítimas, aeronáuticas y militares.

Auroras en lugares inesperados

No todo son riesgos. Uno de los efectos visualmente más espectaculares será la aparición de auroras boreales y australes en latitudes más bajas de lo normal.Los especialistas no descartan que estas luces sean visibles incluso en zonas donde no suelen observarse, como el norte de Estados Unidos, Europa Central o el extremo sur de Sudamérica.

La energía del Sol, bajo observación científica

El Observatorio Astronómico de Quito informó que las Eyecciones de Masa Coronal son explosiones gigantescas de plasma y campo magnético que se liberan desde la corona solar a velocidades supersónicas.En esta ocasión, las imágenes captadas por coronógrafos satelitales muestran un “halo completo”, lo que indica que la eyección se expande directamente hacia la Tierra.

El impacto geomagnético esperado podría generar una tormenta severa (G4) entre el martes 20 y el miércoles 21 de enero.El OAQ resalta que este tipo de eventos no son visibles a simple vista y que su observación requiere filtros solares especializados, pero sí podrían derivar en auroras intensas y fluctuaciones electromagnéticas en la atmósfera.

¿Debemos preocuparnos?

De acuerdo con el informe técnico del Observatorio, no existe peligro para la salud humana ni se requieren cambios en las rutinas diarias.Sin embargo, se recomienda a instituciones que dependen de sistemas de comunicación, navegación o posicionamiento satelital estar atentas a posibles interrupciones momentáneas.

El organismo ecuatoriano destaca que estos fenómenos son clave para comprender la relación entre el Sol y la Tierra.El monitoreo constante permite prevenir daños a satélites, redes eléctricas y misiones espaciales, además de mejorar los modelos de predicción del clima espacial.


Tags

Lo Último