Las Fuerzas Armadas del Ecuador, a través del Ejército Ecuatoriano, ejecutaron un operativo de control y seguridad en el Centro de Privación de Libertad (CPL) N.° 1 Pichincha, conocida como cárcel de El Inca, en Quito. Durante la intervención, además de la incautación de una gran cantidad de objetos prohibidos, los militares localizaron una minisuite completamente amoblada dentro de una celda, situación que evidencia posibles irregularidades y actividades ilegales al interior del recinto carcelario.
Hallazgo de objetos ilegales y prendas asociadas a grupos delictivos
Según información oficial, en el operativo se encontraron prendas con logotipos de grupos delictivos organizados (GDO), entre ellos camisetas con insignias de “Vatos Locos”, así como equipos y artículos que no están permitidos dentro de los centros de privación de libertad.

Entre los indicios incautados constan:
- 243 teléfonos celulares
- 157 cargadores de teléfonos
- 95 chips de telefonía celular
- 1 rúter
- 500 sobres de SCSF
- 60 pipas de diferentes tipos con logotipos de SCSF
- 3 grameras
- 490 cigarrillos
- 1 munición calibre 9 mm
- 4 armas blancas artesanales
- 6 relojes de alta gama
- 2 máquinas profesionales para tatuar
- 1 audífono
- 65 fosforeras
- 6 resmas de papel de colores
- 1 lavadora
- 1 secadora


Golpe a estructuras criminales
De acuerdo con el Ejército Ecuatoriano, estos resultados representan un golpe significativo a las estructuras criminales que operan desde el interior de los centros de privación de libertad, ya que se reduce su capacidad de comunicación, coordinación y financiamiento.
Las autoridades señalaron que este tipo de controles permiten identificar irregularidades y evitar que los centros penitenciarios sean utilizados como espacios para planificar o dirigir actividades delictivas hacia el exterior.

Compromiso con la seguridad penitenciaria
El Ejército Ecuatoriano reafirmó su compromiso permanente con la seguridad en las instituciones penitenciarias del país y con la prevención del ingreso y uso de objetos prohibidos que puedan poner en riesgo a las personas privadas de libertad, al personal penitenciario y a la ciudadanía en general.
Las operaciones de control continuarán como parte de las acciones coordinadas del Estado para reforzar la seguridad en el sistema penitenciario ecuatoriano.
