La Fiscalía General del Estado solicitó a un juez penal la vinculación de un ciudadano venezolano de 32 años al proceso por el asesinato del futbolista Mario Pineida y su pareja, Guisella Fernández.
El crimen ocurrió el 17 de diciembre en el sector de Samanes 4, al norte de Guayaquil, y conmocionó al país por la brutalidad del ataque.
Audiencia fue convocada para el 20 de enero
El magistrado a cargo del caso dispuso que la audiencia de formulación de cargos contra Johervy Javier M. S. se realice el próximo 20 de enero.
La diligencia fue programada tras el pedido del abogado Tobías Guzmán Galarza, representante legal de la madre de Guisella Fernández, quien actúa como acusadora particular.
La solicitud se sustentó en nuevos elementos incorporados al expediente fiscal.
Transferencias y presunto financiamiento del crimen
De acuerdo con documentos ingresados en el sistema judicial, Johervy Javier M. S. habría financiado el seguimiento y la ejecución del crimen. La Fiscalía señala que, por su disposición, se realizó una transferencia de USD 3 000 a la cuenta bancaria de la madre de Jimnery Mariander P., una de las personas ya procesadas.
Desde esa cuenta se habrían distribuido pagos a los involucrados.
Parte del dinero, alrededor de USD 200, habría llegado a Cristian David P., primer detenido por este doble asesinato.
El implicado declaró que fue contratado por alias Katire, un conocido suyo, también de nacionalidad venezolana, para seguir a la pareja.
Seguimiento previo y detenciones
Según la investigación, Cristian David P. confirmó la presencia de Pineida y Fernández en Samanes 4, lugar donde posteriormente fueron acribillados.
El análisis de cámaras de seguridad permitió su captura en un hotel del centro sur de Guayaquil. Su testimonio condujo a la detención de Jimnery Mariander P. en el sector de Mapasingue Oeste.
Versión del nuevo implicado
En su versión libre y voluntaria, Johervy Javier M. S. negó cualquier vínculo con el crimen.
Aseguró que se dedica al préstamo de dinero y que, al encontrarse fuera del país, solicitó a Mariander el uso de su cuenta bancaria para transferencias a supuestos clientes, desconociendo el destino real de los fondos.
