Alausí vuelve a ponerse de pie y lo hace al ritmo del tren. En el centro del cantón, la estación ferroviaria recibe nuevamente a turistas nacionales y extranjeros que llegan atraídos por uno de los recorridos más emblemáticos del país: el tren a la Nariz del Diablo, símbolo de historia, resistencia y desarrollo turístico.

La llegada de la locomotora despierta expectativa y asombro. El tren, considerado durante años el más difícil del mundo, hoy es descrito por sus propios maquinistas como el más lindo, por la experiencia y los paisajes que ofrece a lo largo del trayecto.
Un viaje que va más allá de las imágenes
El recorrido Alausí–Sibambe–Alausí sorprende desde el primer instante.

A lo largo de los 12,5 kilómetros por tramo, la geografía andina se impone con profundos abismos, montañas imponentes y una riqueza natural que cautiva a los pasajeros.
“Una cosa es verlo en redes y videos, pero vivirlo es más que único”, coinciden quienes completan el trayecto.
La Nariz del Diablo y el encuentro cultural
La locomotora electrodiesel avanza hasta la mítica Nariz del Diablo, una obra catalogada como una de las mayores proezas de la ingeniería ferroviaria mundial, gracias a su sistema de zigzag que permite descender por una geografía extrema.

En Sibambe, el tren se detiene para dar paso a la música, las danzas y la hospitalidad de las comunidades de Tolte, Nizag y Sibambe, que reciben a los turistas y convierten la parada en un encuentro cultural que enriquece la experiencia.
Horarios y funcionamiento del servicio
El tren opera de jueves a domingo y feriados, con tres frecuencias diarias: 08:00, 11:00 y 14:00.

El recorrido completo tiene una duración aproximada de dos horas, desde el check-in en la estación de Alausí hasta el retorno al cantón.
Los hombres que hacen posible el recorrido
Al mando de una de las locomotoras está Sergio Luna, maquinista oriundo de Bucay, con más de 25 años de experiencia. Asegura que su amor por el oficio es parte del viaje y confía en que más turistas lleguen a conocer esta tierra cargada de historia.

Luis Velema, uno de los brequeros del tren y con más de 25 años de trayectoria, explica que el sistema de frenado manual es clave para la seguridad. En total, cinco personas operan el tren y alrededor de 25 más están vinculadas directamente a la atención turística y la narración de la historia ferroviaria.
El tren como motor económico
Desde su reactivación oficial, el pasado 5 de junio de 2025, el ferrocarril se ha convertido en uno de los principales motores económicos de Alausí.

Comercios, restaurantes y emprendimientos locales registran mayor afluencia de visitantes provenientes de Quito, Guayaquil, Cuenca, Loja y otras ciudades del país.
Una obra que marcó la historia del Ecuador
La construcción del ferrocarril trasandino enfrentó terrenos volcánicos, ríos embravecidos y el desafío extremo de la Nariz del Diablo, una obra que cobró miles de vidas y logró unir la Costa y la Sierra bajo los Andes.

Hoy, historia, ingeniería y belleza natural se conjugan en un recorrido que devuelve vida al tren más emblemático del país y reafirma a Alausí como un destino turístico que apuesta por el futuro.

