El asesinato de Luis Alfonso Jijón Villalba, ocurrido en la vía a Papallacta, en el oriente de Quito, no solo ha generado conmoción por las circunstancias del crimen, sino también por el perfil de la víctima, un hombre reconocido en su entorno social, deportivo y familiar, que, según su defensa, no tenía enemigos ni antecedentes de conflictos violentos.
Un hombre conocido en su entorno
Luis Alfonso Jijón era miembro de una familia tradicional y conocida en Quito y en sectores del Valle de Los Chillos. De acuerdo con su abogado y personas cercanas, era descrito como un hombre sociable, participativo y de trato cercano, con una amplia red de amistades.
Entre sus principales aficiones destacaban los deportes al aire libre, especialmente el motociclismo, el ciclismo y los viajes, actividades en las que era muy activo y por las que era ampliamente reconocido dentro de su círculo social.

Sin conflictos ni antecedentes
La defensa de la familia sostiene que Jijón Villalba no mantenía disputas personales ni enemistades conocidas, y que su entorno lo identificaba como una persona tranquila y colaboradora. Esta situación ha incrementado la conmoción entre amigos y allegados, quienes aseguran que el crimen resulta difícil de asimilar por la imagen pública que tenía la víctima.
Conflictos familiares por herencia
Según se ha expuesto dentro del proceso judicial, el único conflicto relevante que rodeaba a la víctima estaba relacionado con disputas familiares por bienes y herencias, originadas tras el fallecimiento de su padre. Estas diferencias habrían generado tensiones internas que, de acuerdo con la versión de la defensa, derivaron en los hechos que hoy se investigan.
Por este caso, dos personas se encuentran procesadas, entre ellas la hermana de la víctima, mientras la Fiscalía avanza con la instrucción fiscal para esclarecer responsabilidades.

Un crimen que conmociona a Quito
El asesinato de Luis Alfonso Jijón Villalba ha causado impacto y consternación no solo en su núcleo familiar, sino también en la sociedad quiteña, debido a la presunta participación de un familiar cercano y a la forma en que se habría ejecutado el crimen.
Las autoridades continúan con las investigaciones, mientras amigos y allegados recuerdan a Jijón Villalba como un hombre activo, cercano y apasionado por el deporte, cuya muerte ha dejado un profundo vacío en su entorno.
