La familia de una joven agente policial de 21 años denunció que, tras presentar una acusación por presunto abuso sexual contra un coronel de la Policía Nacional, comandante del distrito Calderón, habrían ocurrido presuntas intimidaciones y presiones para que la víctima retire la denuncia.
Según relató Valeria Mendoza, hermana de la agente, la denuncia fue presentada ante la Fiscalía al día siguiente de los hechos, motivada por el temor de que el presunto agresor continúe con este tipo de conductas, considerando la diferencia jerárquica entre ambos.
Llamadas, mensajes y presiones para retirar la denuncia
De acuerdo con el testimonio familiar, luego de formalizar la denuncia, la joven policía habría recibido llamadas constantes y mensajes insistentes solicitándole que desista del proceso legal.
Estas presuntas acciones no solo habrían provenido del oficial denunciado, sino también de familiares del coronel, incluida su esposa, quienes —según la familia— se habrían contactado por diferentes vías.
“Le decían que retire la denuncia, que no deje que esto se haga más grande”, afirmó la hermana de la víctima.
Oferta para cubrir gastos psicológicos
La familia aseguró que, como parte de estos acercamientos, se habría ofrecido cubrir los gastos de atención psicológica de la joven, con la condición de que retire la denuncia, propuesta que fue rechazada.
“Nos dijeron que podían pagar el psicólogo, pero con tal de que quite la denuncia. Nosotros no aceptamos”, sostuvo Valeria Mendoza.
Los familiares señalaron que estas acciones generaron mayor temor y afectación emocional en la joven agente, quien ya presentaba síntomas de ansiedad, miedo y episodios de llanto tras lo ocurrido.
Temor por el poder jerárquico
Según el testimonio, incluso después de los hechos, el coronel habría hecho referencias a su poder dentro de la institución, lo que fue interpretado por la familia como una forma de intimidación, considerando que la joven es una policía recién graduada, con apenas 10 meses de servicio.
“Existe una intimidación clara por el rango. Él es coronel y ella una policía joven”, recalcó la hermana.
Investigación en curso
La familia indicó que el caso se encuentra en conocimiento de la Fiscalía, que ya habría iniciado diligencias, entre ellas evaluaciones psicológicas y exámenes de Medicina Legal.
Además, expresaron su preocupación ante la posibilidad de que el oficial solicite la baja voluntaria, lo que —a su criterio— podría afectar el curso de la investigación.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las presuntas intimidaciones denunciadas por la familia.
