Tres personas fueron aprehendidas en flagrancia por el presunto delito de extorsión durante un operativo ejecutado por la Unidad Nacional de Investigación Antisecuestro y Extorsión (UNASE), en el sector de Llano Chico, al norte de Quito.
El procedimiento se realizó como parte del Operativo Ordinario 404, tras la denuncia presentada por una comerciante de 67 años, quien habría recibido amenazas contra la vida de sus hijos si no entregaba dinero.
Amenazas y exigencias económicas
Según el reporte policial al que tuvo acceso Metro Ecuador, los hechos se iniciaron el 22 de diciembre de 2025, cuando la víctima comenzó a recibir mensajes extorsivos desde un número desconocido, en los que le exigían el pago de USD 3.000, bajo la amenaza de atentar contra sus hijos.
Por temor a represalias, la mujer realizó varios depósitos a la cuenta indicada por los presuntos extorsionadores. Posteriormente, decidió denunciar el caso ante las autoridades.
Operativo y capturas
Como parte de las diligencias investigativas, el 7 de enero de 2026, los sospechosos volvieron a exigir el pago total de los USD 3.000. Siguiendo instrucciones policiales, la víctima efectuó un depósito controlado de 30 dólares, lo que permitió a los agentes rastrear la cuenta y ubicar a los presuntos implicados.
El operativo se ejecutó alrededor de las 18h53, en la calle Gran Colombia, sector Llano Chico, donde fueron aprehendidos tres ciudadanos ecuatorianos, identificados como:
- Alexandra R., de 35 años
- Miguel C., de 39 años
- Jaime C., de 40 años
De acuerdo con la Policía, uno de los aprehendidos registra antecedentes penales, mientras que los otros dos no constan con registros previos.
Indicios y proceso legal
Durante el procedimiento, los agentes incautaron como indicios tres teléfonos móviles y un comprobante de depósito, elementos que fueron ingresados a la cadena de custodia.
Los aprehendidos fueron puestos a órdenes de la autoridad judicial competente, que deberá resolver su situación jurídica.
La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho de extorsión, recordando que estos delitos pueden ser reportados de forma confidencial.
