Un caso que ha causado conmoción en Filadelfia y sus alrededores, en Estados Unidos, salió a la luz tras la detención de Jonathan Christ Gerlach, de 34 años, acusado de robar más de 100 cráneos y otros restos humanos de un cementerio histórico y almacenarlos en su vivienda.
La investigación se inició cuando agentes policiales encontraron huesos y cráneos visibles en el asiento trasero de un vehículo estacionado cerca de un cementerio en las afueras de Filadelfia. Este hallazgo derivó en un operativo que culminó con el allanamiento de la vivienda y un depósito del sospechoso en Ephrata, donde las autoridades se toparon con una escena que calificaron como extrema.
Restos humanos hallados en su vivienda
Durante el registro, la Policía descubrió más de 100 cráneos, huesos largos, manos y pies momificados, dos torsos en estado de descomposición y otros restos esqueléticos, algunos de ellos colocados en estanterías y otros colgados o armados como esqueletos.
Las autoridades indicaron que los restos se encontraban en diferentes estados de conservación. Algunos tendrían más de 200 años, mientras que otros serían recientes; uno incluso tenía un marcapasos, lo que evidenciaría que no todos los cuerpos eran antiguos.
“Nunca había visto algo así. Fue como entrar a una película de terror hecha realidad”, declaró el fiscal del condado de Delaware, Tanner Rouse, durante una conferencia de prensa.

El cementerio saqueado
La investigación apuntó al Mount Moriah Cemetery, un cementerio fundado en 1855, considerado el mayor campo santo abandonado de Estados Unidos, con cerca de 150.000 tumbas distribuidas en 65 hectáreas.
Según la Fiscalía, Gerlach habría forzado al menos 26 mausoleos y bóvedas subterráneas desde noviembre, rompiendo sellos y dañando estructuras de piedra para extraer los restos humanos.
Así fue detenido
La Policía seguía una serie de robos reportados en el cementerio cuando detectó que el vehículo de Gerlach había sido visto repetidamente en la zona durante los días de los saqueos. Finalmente, fue detenido cuando regresaba a su automóvil con una barreta y una bolsa, en la que transportaba restos humanos momificados, incluidos los de dos menores, además de varios cráneos y huesos.
Durante los interrogatorios, el sospechoso confesó haber robado al menos 30 conjuntos de restos y señaló algunas de las tumbas profanadas, aunque los investigadores creen que la cifra real es mucho mayor.
Venta de restos humanos y cargos penales
Las autoridades también determinaron que Gerlach formaba parte de grupos en redes sociales dedicados a la compraventa de huesos y cráneos humanos, y que habría vendido al menos un cráneo en la ciudad de Chicago.
El acusado enfrenta más de 100 cargos por abuso de cadáver, además de acusaciones por recepción de propiedad robada, profanación de monumentos públicos, lugares históricos de entierro, robo, allanamiento y hurto.
Gerlach permanece detenido con una fianza fijada en un millón de dólares. Hasta el momento, no se ha registrado un abogado defensor ni declaraciones públicas de su parte.
