El caso de la niña de 10 años que dio a luz a un bebé en el Hospital de las Culturas, en San Cristóbal de las Casas (Chiapas), ha provocado conmoción e indignación nacional, luego de que la Fiscalía informara que la menor convivía con un joven de 17 años, situación que contaba con el consentimiento de los padres de ambos. Ahora, nuevos detalles han surgido.
“Cohabitan con el consentimiento de los padres de ambos. No obstante, la Fiscalía de Justicia Indígena continúa con la integración de la carpeta de investigación correspondiente, a fin de esclarecer los hechos conforme a la ley”, señaló la Fiscalía de Chiapas en un comunicado.
Se agregó que “tanto la madre como el recién nacido se encuentran estables y fuera de peligro, luego de haber presentado complicaciones derivadas de un contagio de sarampión lo que generó su traslado al hospital de las culturas”.
La menor fue trasladada de urgencia el 5 de enero de 2026 al hospital por el joven, quien se presentó como su “esposo”. Sin embargo, el hombre huyó del lugar apenas el personal médico intentó obtener información sobre su identidad y la condición de la niña. Desde entonces, la Policía Ministerial mantiene un operativo de búsqueda para dar con su paradero.
Lesiones severas
El parte médico indica que la niña presentó lesiones severas derivadas del parto, entre ellas daños en la vejiga, uretra y tejidos internos, consecuencia de la inmadurez física de su cuerpo.Además, los doctores confirmaron que la menor padece sarampión, lo que agrava su cuadro clínico.
La víctima, identificada como Deysi, es originaria de San Juan Chamula, una comunidad indígena de la región de Los Altos de Chiapas, donde persisten prácticas de matrimonio infantil y uniones forzadas amparadas bajo los llamados “usos y costumbres”.
Fiscalía reconoce convivencia “consentida”
La Fiscalía de Justicia Indígena de Chiapas emitió un comunicado donde reconoció que la menor vivía en concubinato y que esa convivencia contaba con la aprobación de los padres.El pronunciamiento desató una ola de críticas de organizaciones feministas y defensoras de derechos de la niñez, que exigieron una investigación inmediata.
“El consentimiento de los padres no exime el delito. En México está prohibido el matrimonio infantil, sin excepciones culturales”, señaló la Colectiva Feminista 50+1 Chiapas.
La Fiscalía abrió una carpeta de investigación por los delitos de pederastia, abuso sexual y omisión de responsabilidades parentales.
Organizaciones exigen justicia
La directora de la asociación “Por la Superación de la Mujer”, Elsa Simón Ortega, exigió que se sancione no solo al hombre responsable, sino también a los padres y autoridades que permitieron la unión.
“Una niña de 10 años no puede cuidar a otra niña. Esto es pederastia y debe castigarse con todo el peso de la ley”, afirmó.
Ortega alertó que los casos de niñas embarazadas son cada vez más frecuentes en Chiapas, especialmente en comunidades indígenas donde el matrimonio infantil sigue normalizado.
“En 2025 se registraron 585 partos de adolescentes y niñas, y en los primeros días de 2026 ya van más de once casos”, reveló.
Matrimonio infantil: una práctica aún vigente
Los estados de Chiapas y Oaxaca concentran los mayores índices de embarazos infantiles y uniones forzadas del país. En zonas rurales, los acuerdos familiares y las costumbres locales siguen vulnerando los derechos de niñas y adolescentes.
La ley mexicana prohíbe los matrimonios infantiles sin excepción, pero su aplicación sigue siendo limitada en comunidades indígenas. Organismos de derechos humanos exigen al Estado acciones contundentes para erradicar esta forma de violencia estructural.
