La fisioterapeuta de 24 años, Selena Favaro, en Sídney, Australia, vivía agotada todos los días. A pesar de tomar hasta tres cafés antes del mediodía, el cansancio persistía y comenzaba a afectar su vida personal y laboral.

También notó pérdida de cabello, hematomas inexplicables y una rápida reducción de peso. Los exámenes iniciales no mostraban anomalías, pero ella sentía que algo no estaba bien.
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El hallazgo que cambió todo
Durante su rutina de cuidado de la piel, Selena detectó un bulto en el cuello. Tras realizarse una ecografía, recibió la noticia: cáncer de tiroides.

El tumor, de 3,8 centímetros, llevaba probablemente años desarrollándose sin ser detectado, generando miedo y desconcierto en la joven.
Intervención médica y tratamiento
Debido a que el cáncer se había propagado a los ganglios linfáticos, Selena fue sometida a una tiroidectomía total y a una disección del cuello izquierdo para extirpar la tiroides y nueve ganglios afectados.

La cirugía fue urgente y esencial para frenar la enfermedad y permitir su recuperación.
Recuperación y esperanza
A pesar del impacto del diagnóstico, Selena ha retomado gradualmente su vida y se siente mejor físicamente. Esta experiencia le enseñó a prestar atención a los síntomas del cuerpo y a no subestimar signos de fatiga o cambios físicos, incluso en personas jóvenes.
