El tabloide estadounidense New York Post publicó un extenso reportaje en el que asegura que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la primera dama Cilia Flores, habrían sido capturados por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y trasladados bajo custodia a Nueva York para enfrentar cargos federales.
De acuerdo con la versión del medio, Maduro y Flores fueron llevados hasta un helipuerto en Wall Street escoltados por fuerzas estadounidenses, tras un operativo en el que, según la defensa legal del mandatario venezolano, se produjeron enfrentamientos que habrían dejado heridos y muertos dentro de su anillo de seguridad. El abogado de Maduro incluso sugirió que el gobernante habría sufrido lesiones durante la redada, entre ellas una posible fractura de costilla.
El rol de Cilia Flores, según la acusación
El reportaje pone especial énfasis en la figura de Cilia Flores, a quien describe como una operadora clave dentro del régimen venezolano. El medio neoyorquino la retrata como una figura de poder tras bambalinas, conocida en círculos políticos como la “Lady Macbeth latina” o la “Primera Guerrera”, apodos que aluden a su supuesta influencia y ambición política.
Flores, abogada de profesión y excolaboradora cercana del fallecido expresidente Hugo Chávez, habría desempeñado —según la publicación— un papel central en presuntas redes de corrupción y narcotráfico. Tanto ella como Maduro se habrían declarado inocentes de los cargos, que incluyen conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión de armas de alto poder.
Vínculos con narcotráfico y antecedentes familiares
Entre las acusaciones citadas por el medio estadounidense se señala que Flores habría aceptado sobornos millonarios de narcotraficantes para facilitar rutas de transporte de droga, así como protección armada para estas operaciones. En ese contexto, se recuerda el caso de sus sobrinos, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas —conocidos como los “narcosobrinos”—, quienes fueron arrestados en 2015 y condenados en 2017 a 18 años de prisión en Estados Unidos por conspirar para traficar cocaína.
Según fiscales estadounidenses, parte de ese dinero iba a ser destinado a financiar una campaña política de Flores. Ambos sobrinos fueron liberados en 2022 y retornaron a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros.
Detención en Nueva York
Cilia Flores se encuentra recluida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad, mientras enfrenta el proceso judicial en el Distrito Sur de Nueva York, la misma jurisdicción que llevó adelante los casos contra sus sobrinos.
El politólogo Mark P. Jones, del Instituto Baker de la Universidad Rice, citado por el medio neoyorquino, señaló que Flores “claramente se benefició de los actos corruptos dentro del régimen de Maduro”, y que, de confirmarse las acusaciones, habría facilitado pagos de narcotraficantes para operar con impunidad en Venezuela.
La información difundida por el New York Post se enmarca en una larga confrontación política y judicial entre Washington y el gobierno venezolano, marcado por sanciones, acusaciones de narcotráfico y procesos judiciales abiertos contra altos funcionarios del chavismo.
El caso, de ser confirmada por la justicia estadounidense , marcaría un hecho sin precedentes en la historia política de Venezuela y tendría profundas repercusiones regionales e internacionales.
