El recién nacido de Yulexi Elizabeth Alonzo Mera, una de las víctimas mortales del ataque armado ocurrido la noche del 31 de diciembre de 2025 en el barrio Nueva Esperanza, en la parroquia Eloy Alfaro de Manta, presenta una evolución médica positiva.
Fuentes hospitalarias confirmaron que el bebé ya no se encuentra intubado y permanece bajo observación especializada en el Hospital del IESS de Manta.
Cesárea de emergencia tras ataque en Año Nuevo
Yulexi Alonzo se encontraba en avanzado estado de gestación cuando fue gravemente herida durante el tiroteo registrado mientras varias familias celebraban la llegada del Año Nuevo.
Debido a la gravedad de su condición, fue trasladada de urgencia al hospital, donde los médicos decidieron practicar una cesárea de emergencia para salvar al bebé.
La intervención quirúrgica permitió el nacimiento del niño y, según información médica, la madre logró resistir la operación. Incluso, pudo ver y cargar a su hijo por breves minutos antes de que su estado de salud se complicara de manera irreversible.
Horas después, Alonzo fue intubada para intentar estabilizarla, pero no respondió al tratamiento y su fallecimiento fue confirmado poco tiempo después, convirtiéndose en una de las ocho víctimas fatales del ataque.
Evolución médica del recién nacido
El bebé también fue ingresado a cuidados intensivos la misma noche del ataque y permaneció varios días con asistencia respiratoria. No obstante, su estado clínico ha mostrado avances favorables.
Este lunes, el equipo médico decidió retirarle la intubación tras constatar una evolución estable. Aunque continúa bajo monitoreo permanente, las fuentes consultadas indicaron que el menor responde positivamente a los tratamientos y no presenta complicaciones inmediatas.
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado médico oficial con mayores detalles sobre su condición.
Otras víctimas del ataque en Nueva Esperanza
En el mismo hecho violento resultó herida Kira Moreira Alonzo, de nueve años, hija de Yulexi.
La menor fue trasladada inicialmente a una casa de salud local y luego derivada al Hospital Pediátrico Baca Ortiz, en Quito, donde falleció el 2 de enero pese a los esfuerzos médicos.
El ataque dejó ocho personas fallecidas y varios heridos. Las autoridades continúan investigando el caso para identificar a los responsables y esclarecer las circunstancias del crimen ocurrido en uno de los sectores más poblados de Manta.
