“Mi familia quiere que me calle”, dice consternada Maggy, quien a través de redes sociales realizó una denuncia pública por un presunto abuso sexual del que asegura haber sido víctima durante las festividades de Navidad en México. Según su testimonio, el señalado sería la pareja de su sobrina.
La mujer relató que, tras enterarse de que su madre se encontraba enferma, decidió viajar desde Estados Unidos, donde reside, para pasar las fiestas navideñas con su familia en su país natal. En la reunión estuvieron presentes sus hermanos y varios de sus sobrinos, algunos de ellos también con problemas de salud.
De acuerdo con su versión, la celebración transcurrió con normalidad: compartieron la cena, realizaron juegos, bailaron y consumieron bebidas alcohólicas. Sin embargo, Maggy asegura que entre los asistentes se encontraba Cristian Salas Anguiano, pareja de su sobrina, quien llegó al lugar acompañado de su hija, una menor de aproximadamente dos o tres años.
Maggy contó que cerca de las 08:00 de la mañana se retiró a dormir a su departamento, dentro de la misma vivienda familiar. “Estaba la hija de él y estaba mi sobrina, se supone que era un lugar donde yo debía estar segura”, expresó entre lágrimas en uno de los videos difundidos en redes sociales.
Según su denuncia, mientras dormía sintió que alguien le tocaba los senos. En un primer momento pensó que se trataba de su pareja, por lo que se dio la vuelta y continuó durmiendo, sin recordar que su novio se encontraba en Estados Unidos. Posteriormente, asegura que volvió a sentir tocamientos, esta vez en sus partes íntimas y de forma brusca.
Relató que, al moverse, su gato la arañó, lo que provocó que despertara por completo. Fue entonces cuando, en medio de la oscuridad, identificó —según su versión— que quien se encontraba a su lado era la pareja de su sobrina.
“Me levanté totalmente confundida y salí del cuarto. Fui a preguntarle a mi mamá si mi pareja había llegado y me dijo que no. Ahí entré en shock”, narró. Posteriormente, decidió salir de la vivienda y acudir al Ministerio Público para presentar una denuncia formal, aunque manifestó que no confía plenamente en las autoridades mexicanas.
Maggy también aseguró que su propia familia intentó silenciarla y que no le creen. Dijo temer que el presunto agresor no solo haya podido atacarla a ella, sino también a otras mujeres o incluso a menores dentro de su entorno familiar.
Pese a ello, afirmó que no le importa distanciarse de su familia ni las posibles represalias. “Ya una vez callé un abuso, esta vez no lo voy a hacer”, sostuvo. Asegura que encuentra respaldo en las redes sociales y que no piensa guardar silencio.
“¿Por qué yo tengo que ser la culpable?, ¿por qué tengo que sentirme mal?”, cuestionó con evidente dolor. Finalmente, señaló que su caso refleja la realidad de muchas mujeres y advirtió que, mientras el silencio sea impuesto dentro de las familias, ninguna estará realmente a salvo.
