La exreina de belleza y expresentadora de televisión Jennifer Pazmiño compartió conmovida un video en sus redes sociales donde relató el difícil momento que vivió junto a su familia el pasado 31 de diciembre. Su hija de un año y medio fue mordida en el rostro por su perro, un golden retriever llamado Capri.
Con voz entrecortada, Pazmiño explicó que decidió hacer público su testimonio con el único fin de prevenir a otras familias y fomentar la tenencia responsable de mascotas.
“Hago este video con mucho dolor, con el único fin de prevenir que alguna familia viva lo que nosotros vivimos. Mi perro Capri mordió en la cara a mi hija de un año y medio. Para mí todavía esto es una pesadilla, pero tengo que contarlo para que estén atentos a las señales y puedan prevenir una desgracia”, expresó.
“Por más que ames a tu perro, sigue siendo perro”
Pazmiño aclaró que no busca culpar al animal, sino crear conciencia sobre la importancia de conocer su comportamiento y actuar preventivamente.
“Estas cosas pueden pasar, por más de que ames a tu perro. El perro sigue siendo perro, y aunque sea dócil el 98% del tiempo, si hay un 2% de probabilidad de que reaccione, hay que tomar medidas preventivas”, señaló.
En su relato, Jennifer explicó que el accidente ocurrió mientras el perro dormía y su hija se le acercó sin que él lo notara.
“Cuando ya fue adulto empezó a mostrar ciertas señales de ser territorial, cuando estaba caminando era tranquilo, el perro más amigable y amoroso con todos, pero había una única oportunidad en la que él se volvía agresivo, que era cuando estaba acostado durmiendo”.
“El perro no piensa, el perro simplemente actúa por instinto, sobre todo cuando está dormido. Si no ve quién se le acerca, puede reaccionar. Eso fue lo que pasó. No fue un ataque, fue una reacción instintiva”, aclaró.
La presentadora mencionó que Capri siempre fue un perro sociable y amoroso, pero reconoció que cometió un error al no castrarlo a tiempo, decisión que —según especialistas— puede influir en el comportamiento territorial de algunos machos.
“No lo castré cuando era cachorro, aunque me lo advirtieron. Lo hice después de que tuvo una camada, cuando ya era adulto, y eso aumentó el riesgo de que se volviera territorial”, explicó.
“No podemos tener control al 100% todo el tiempo”
Pazmiño también hizo un llamado a los padres a no dejar a niños pequeños al cuidado de adolescentes o de otras personas sin experiencia en el manejo de mascotas.
“No se puede dejar a cargo de adolescentes a un niño de menos de dos o tres años, porque no miden el peligro. En un segundo puede pasar una desgracia. A veces creemos que todo está bajo control, pero no lo está”, reflexionó.
Tras el incidente, su hija fue atendida por especialistas en cirugía y anestesia pediátrica. Pazmiño agradeció públicamente a los médicos que actuaron con rapidez y destacó que la niña se encuentra en buen estado y en proceso de recuperación.
“Sé que mi hija va a estar bien, que no le quedará nada en su carita. Estuvo en excelentes manos y fue muy bien atendida”, aseguró.
Un llamado a la prevención y la empatía
La exreina también abordó el difícil proceso emocional de separarse temporalmente de su mascota, decisión que tomó por seguridad y respeto hacia su entorno familiar.
“Tengo sentimientos encontrados, porque Capri no puede volver a esta casa, pero no deja de ser mi hijo. No debí haber permitido que el amor me cegara al riesgo. Mi mejor amiga se lo llevó y ahora está con mi hermana. Voy a visitarlo, porque aún es parte de mi familia”, dijo.
Días después, Pazmiño compartió una fotografía de Capri, mostrando que el perro está sano y tranquilo bajo el cuidado de su hermana.
“Capri está muy bien con su tía Cristina y su prima Mucca. Ayer lo fui a visitar y tomé esta foto maravillosa”, escribió junto a la imagen.
