La captura de Nicolás Maduro dejó una imagen que ya forma parte de la historia política latinoamericana.
El exmandatario venezolano apareció esposado y con los ojos vendados a bordo de un buque militar estadounidense en el Caribe, minutos después de ser detenido en Caracas durante la operación militar ordenada por Estados Unidos la madrugada del 3 de enero de 2026.
La fotografía fue difundida por el propio presidente Donald Trump en su red Truth Social, acompañada de un mensaje directo: “Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”.

La ropa que desató una avalancha digital
Más allá del impacto político y judicial, un detalle inesperado captó la atención mundial: la vestimenta de Maduro.
El exgobernante llevaba un conjunto deportivo de la línea Tech Fleece de Nike, valorado en más de 260 dólares en tiendas oficiales de Estados Unidos.
La prenda, diseñada bajo el concepto de confort urbano y fabricada con materiales reciclados, provocó un aumento inmediato en las búsquedas de la marca en Google y redes sociales.
Miles de usuarios se preguntaron cuánto costaba la sudadera, si Maduro dormía con ella o si tuvo tiempo de cambiarse antes de su captura.
Los gustos caros de Maduro:
No es la primera vez que una marca deportiva queda involuntariamente asociada a hechos criminales o detenciones de alto perfil.
En América Latina, y particularmente en Ecuador, imágenes de presuntos delincuentes usando ropa de marcas reconocidas suelen circular en comunicados policiales, generando debates sobre consumo, estatus y percepción social.
Las últimas imágenes antes del juicio
Horas después, ya en instalaciones de la DEA, Maduro apareció con otra vestimenta: pantalón azul oscuro, chompa celeste, medias blancas y zapatillas. Sin embargo, la fotografía en el USS Iwo Jima ya había cumplido su propósito: sellar visualmente el fin de una era en Venezuela y dejar una imagen imposible de ignorar.

