
A casi un año y medio de asumir su primer mandato completo como presidente de la República, Daniel Noboa ha visto cómo la economía ecuatoriana muestra señales de recuperación y consolidación tras años de dificultades macroeconómicas que habían golpeado al país. Los indicadores económicos más recientes reflejan una combinación de estabilidad de precios, mejor percepción internacional de riesgo, récords en el sector productivo y una reducción de los niveles de pobreza que no se observaban desde hace por lo menos siete años.
Reducción de la pobreza: un dato histórico
Uno de los elementos más significativos del panorama económico es la reducción de la pobreza. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) recopilados hasta finales de 2025, la tasa de pobreza total se sitúa en torno al 20.5% (p), cifra que representa uno de los porcentajes más bajos registrados en el país en años recientes y equiparable a niveles observados por muchos años bajo criterios similares de medición. Esta reducción, de acuerdo con cifras oficiales, supera niveles de años anteriores del mismo período.
La mejora de este indicador refleja no solo el crecimiento económico, sino también un impacto directo en la vida de millones de ecuatorianos que han visto ampliadas sus oportunidades de acceso a ingresos y servicios. Este descenso en los indicadores de pobreza —si bien aún con retos estructurales por delante— marca un hito importante si se compara con los niveles observados durante años de crisis y contracción económica.

Confianza internacional: riesgo país en mínimos desde hace más de siete años
La percepción de los mercados internacionales sobre el riesgo de invertir en Ecuador ha mejorado sustancialmente durante 2025. El indicador conocido como riesgo país, que mide la probabilidad de incumplimiento en los pagos de deuda soberana y sirve como referencia para la fijación de tasas de interés en los mercados financieros, se ubicó en aproximadamente 499 puntos básicos, el nivel más bajo en aproximadamente siete años.
Este descenso histórico representa una mejor reputación financiera internacional y, en términos prácticos, abarata el costo de financiamiento externo e interno para el país, lo que puede traducirse en créditos más accesibles para empresas y financiamiento para proyectos de inversión productiva que generen empleo y fortalezcan la actividad económica local.
Inflación contenida y estabilidad de precios
La inflación anual ha sido otra variable macroeconómica favorable durante 2025, manteniéndose por debajo del 1,2%, con registros cercanos a 1,05% según los últimos datos disponibles del INEC.
Una inflación baja y estable es crucial para preservar el poder adquisitivo de los hogares, ya que moderar el incremento de precios reduce la presión sobre el costo de la canasta básica y permite una mejor planificación financiera para familias y empresas. Este comportamiento, además, ofrece mayor certidumbre a inversionistas y consumidores, lo cual es indispensable en entornos poscrisis.
Depósitos bancarios y liquidez: niveles récord
El sistema financiero ecuatoriano ha experimentado un fortalecimiento en los últimos meses. Según cifras del Banco Central del Ecuador, los depósitos en la banca privada alcanzaron los USD 59.336 millones, un incremento de más del 15% respecto al mismo período del año anterior, constituyendo uno de los niveles más altos registrados en años recientes.
Este flujo de depósitos no solo da muestra de la confianza de los ahorristas en el sistema bancario, sino que también abre espacio para una mayor oferta de crédito interno, lo que puede dinamizar la inversión productiva y la actividad económica en sectores clave como la construcción, comercio y servicios.
Exportaciones en alza: récords en sector productivo
El comercio exterior también ha sido un factor clave en la recuperación económica. Las exportaciones totales de Ecuador crecieron de manera significativa durante 2025, con cifras acumuladas hasta octubre que superaron los USD 30.5 mil millones, lo que representa un aumento del 8% frente al mismo período del año anterior.
Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por sectores no petroleros —como camarón, banano, cacao, flores y manufacturas agrícolas—, que han ayudado a diversificar los ingresos del país y a fortalecer la balanza comercial.
Además, estadísticas de comercio exterior señalan que algunos productos como el camarón han alcanzado niveles récord en términos de volumen y valor exportado, consolidando a Ecuador como uno de los principales proveedores globales en estos rubros.
Crecimiento económico y perspectivas
Si bien 2024 fue un año desafiante para la economía ecuatoriana, con efectos de sequías que afectaron la generación de energía y provocaron contracciones en diversos sectores, los datos del 2025 muestran una recuperación sólida. El Banco Central del Ecuador reportó un crecimiento interanual del PIB de 4.3% en el segundo trimestre de 2025, respaldado por una combinación de consumo interno robusto, exportaciones vigorosas y un entorno de precios relativamente estables.
Banco Central del Ecuador
Proyecciones oficiales y de organismos internacionales sugieren que este crecimiento positivo podría mantenerse de manera gradual, consolidando la senda de recuperación y ofreciendo mejores condiciones para la creación de empleo y la reducción de vulnerabilidades económicas de largo plazo.
