El pasado viernes 24 de marzo un hombre que transitaba por una de las calles de Baños, sector turístico de Tungurahua, pateó a un perro de raza pequeña que se acercó a su pierna izquierda. El acto no pasó desapercibido por los testigo, asimismo recibió criticas en redes sociales.
En la grabación de una cámara de seguridad se aprecia que el hombre va hablando por teléfono cuando el can se arrima a su extremidad inferior. En ese momento, el sujeto se da la vuelta y patea al animal que termina por resguardarse bajo una silla de plástico.

Los que parecen ser los dueños del animalito terminan por recriminar la actitud del transeúnte. Se desconoce si el enfrentamiento verbal creció o solo terminó como un reclamo ante la conducta.
En redes sociales recriminaron el acto del sujeto, aunque otros trataron de justificar el ataque ya que el perro supuestamente no habría querido jugar sino morder.
“El perrito solo quería jugar según sus dueños. Lamentablemente, no todo el mundo lo entiende”, escribió el periodista Paúl Tutiven.
Maltrato animal
Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), el maltrato animal podrá sancionarse con pena privativa de libertad de entre seis a un año. Si se provoca la muerte del animal la sanción incrementa de uno a tres años de prisión.
La zoofilia también se sanciona con reclusión de seis meses a un año que puede aumentar hasta tres años si el animal fallece.
