El gerente de EMAPAG-EP, Soc. Fidel Valdivieso, explicó que no hay ciudad del mundo que soporte una situación de lluvias extraordinarias (18 millones de metros cúbicos de precipitaciones) y con marea alta, como ocurrió el pasado 8 de marzo en Guayaquil.
“En casos así la ciudad va a experimentar anegaciones temporales, sin embargo, estuvimos listos con nuestro plan de contingencia y con 20 hidrocleaners sacamos los desperdicios de los canales y el agua comenzó a drenar”, aseveró.
Además, el funcionario enfatizó que hay que considerar que Guayaquil está rodeada por el río Guayas y el estero Salado, que existen lugares donde se han construido casas sobre canales naturales, y que cada año se retiran 150.000 toneladas de material de desecho que la ciudadanía arroja al sistema de aguas lluvias, todo lo cual aumenta el riesgo de inundaciones.

En este sentido, Valdivieso instó a la comunidad a colaborar en la mitigación de los efectos de la temporada invernal, evitando arrojar desperdicios en la vía pública o cerca de alcantarillas y sumideros; así como disponiendo la basura en los horarios establecidos, para no obstruir el sistema de aguas lluvias; y de la misma manera, se comprometió a continuar con el plan de mantenimiento y limpieza de canales que durante todo el año se ejecuta a través de la concesionaria Interagua.
Según pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) existen las condiciones océano-atmosféricas para que en los próximos días se registren lluvias de intensidad, por lo que la colaboración de todos es necesaria para disminuir su impacto.
