Una experiencia que esperaba fuera sencilla terminó convirtiéndose en una dolorosa recuperación física y emocional para la mexicana Diana Contreras quién compartió el complicado proceso que enfrentó luego de someterse a una lipopapada y una bichectomía.
El caso se compartió en redes sociales
La creadora de contenido publicó imágenes y videos donde mostró la inflamación extrema de su rostro, hematomas y las secuelas que aparecieron horas después de la cirugía estética.
Según relató, el dolor comenzó poco tiempo después del procedimiento y aumentó rápidamente. “Sentía que mi cara iba a explotar. No podía dejar de vomitar y terminé desmayándome del dolor”, contó en redes sociales.

La joven explicó que inicialmente creyó que la recuperación sería rápida y sin mayores molestias, pero la situación empeoró con el paso de los días.
Inflamación, drenajes y dificultades para respirar
Diana aseguró que tenía problemas para abrir la boca, alimentarse e incluso respirar con normalidad. Los médicos le informaron que presentaba hematomas quirúrgicos que debían ser drenados.
La mujer afirmó que tuvo que someterse a dos drenajes para eliminar los coágulos acumulados en el rostro. Pese a recibir anestesia y medicamentos para el dolor, describió el procedimiento como “insoportable”.
“Era un dolor mucho más fuerte que cuando tuve a mis hijos”, expresó.
Además del malestar físico, contó que atravesó momentos de ansiedad y miedo por posibles secuelas permanentes.
El temor de quedar con secuelas
Durante la recuperación, la joven aseguró sentirse emocionalmente afectada debido al cambio visible en su rostro y la intensidad de los síntomas.
“Tenía miedo de quedar deformada”, confesó la creadora de contenido.

Posteriormente, continuó con medicamentos, compresas y cuidados médicos para mejorar su estado de salud.
Aunque actualmente afirma encontrarse recuperada, decidió volver a publicar su experiencia para alertar sobre los riesgos asociados a este tipo de intervenciones estéticas.
