En Ecuador, la maternidad no es un freno; para miles de mujeres, es el motor que enciende la creatividad y la resiliencia.
En vísperas del 10 de mayo, las historias de madres emprendedoras cobran un protagonismo especial, y entre ellas destaca la de María José Jiménez, fundadora de Tutimuni Piqueos & Catering, quien ha logrado fusionar su sensibilidad de artista con el rigor de la gestión gastronómica.

Para María José, el camino hacia el éxito empresarial no fue lineal. Violinista de profesión desde los 15 años, el verdadero cambio de partitura llegó a los 21, cuando la maternidad le dio la visión para construir una marca propia.
Sin embargo, fue en el silencio de la pandemia de 2020 donde nació Tutimuni, un proyecto que empezó con piqueos caseros durante el Mundial y que hoy atiende eventos corporativos de hasta 600 personas.

El miedo como trampolín
Emprender en Ecuador requiere vencer fantasmas propios y ajenos. María José confiesa que su mayor temor fue dejar de lado una maestría internacional en educación que no tenía validez en el país para dedicarse de lleno a su negocio.

“Fue una decisión difícil, pero sin duda la mejor que he tomado. A veces en redes me criticaban diciendo que cómo, teniendo una maestría, era ‘cocinera’. Lo que pudo ser una crítica, lo convertí en un halago”, afirma con orgullo.
Esa resiliencia fue vital cuando enfrentó la pérdida de su padre. En ese momento, sus emprendimientos fueron la “balsa” que la salvó de una depresión profunda, demostrando que el trabajo hecho con pasión es también una forma de sanar.
De las cuerdas del violín a los lienzos comestibles
La visión estética de María José es lo que diferencia a Tutimuni en un mercado saturado. Ella no solo prepara alimentos; crea obras de arte. Como artista autodidacta en la charcutería, asegura que jamás ha entregado dos tablas iguales, pues cada una lleva su esencia y una composición visual única.
Este nivel de detalle y profesionalismo ha llevado su marca a niveles internacionales. Recientemente, su equipo —integrado por su esposo arquitecto y su hijo mayor— recibió un pedido desde Miami para preparar piqueos típicos para el Inter Miami CF, el equipo de Lionel Messi. Un reto logístico que superó gracias a lo que ella denomina su “red de apoyo familiar”.
Además de la familia, las redes sociales han sido su vitrina principal. E X pasó de 63 seguidores a casi 11.000, creando una comunidad orgánica que confía en su criterio. A esto se suma su participación en redes de mujeres como Business Girls, fundamentales para escalar su negocio.
Para María José, el mensaje a las madres que tienen una idea guardada en un cuaderno es rotundo: “Hoy es el momento”.
“Empiecen con lo que saben que son buenas. Da miedo dar el primer paso, pero después todo se convierte en una montaña rusa de emociones. Si le dedican tiempo como a un verdadero trabajo, los éxitos llegan uno a uno”.
