El uso de cotonetes para limpiar los oídos es una práctica común, pero especialistas advierten que puede ser perjudicial para la salud auditiva.
Lejos de eliminar la cera, estos objetos suelen generar efectos contrarios y aumentar el riesgo de complicaciones.

¿Qué pasa cuando usas cotonetes?
Uno de los principales problemas es que los cotonetes empujan el cerumen hacia el interior del oído, lo que puede provocar:
- Sensación de oído tapado
- Disminución de la audición
- Formación de tapones de cera

La Academia Americana de Otorrinolaringología (AAO-HNS) señala que introducir objetos en el canal auditivo es una de las causas más frecuentes de acumulación de cerumen.
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Riesgos para el oído
El canal auditivo es delicado y puede lesionarse fácilmente. El uso de cotonetes puede causar:
- Irritaciones
- Microlesiones
- Infecciones
En casos más graves, existe riesgo de perforación del tímpano, lo que puede generar dolor intenso y daño auditivo. Así lo advierte la Mayo Clinic, que desaconseja introducir hisopos en el oído.

El cerumen no es suciedad
Aunque muchas personas buscan eliminarlo, el cerumen cumple funciones esenciales:
- Protege contra bacterias y polvo
- Lubrica el canal auditivo
- Previene infecciones
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), retirarlo en exceso puede dejar el oído expuesto a agentes externos.

¿Cómo limpiar los oídos correctamente?
Los expertos recomiendan:
- Limpiar únicamente la parte externa del oído
- Evitar introducir objetos
- Permitir que el oído se limpie de forma natural
En caso de molestias, lo adecuado es acudir a un especialista.

¿Cuándo acudir al médico?
Se recomienda atención médica si aparecen síntomas como:
- Dolor de oído
- Zumbido
- Pérdida de audición
- Sensación persistente de bloqueo
