Lo que inició como una molestia cotidiana terminó convirtiéndose en un diagnóstico devastador para Terry Harper, un conductor de autobús de 62 años, fue diagnosticado con mieloma múltiple en etapa 3, una forma incurable de cáncer de sangre, luego de meses creyendo que sufría una lesión en la espalda.
El caso comenzó en febrero de 2022, cuando Harper sintió un fuerte dolor tras mover un colchón. En su primera visita médica, le indicaron que se trataba de una hernia discal y que su recuperación sería progresiva.
Sin embargo, el dolor no solo persistió, sino que se intensificó con el paso de las semanas. “Pensé que era un problema muscular común, pero el dolor se volvió insoportable”, relató el paciente.
Un diagnóstico que cambió su vida
En abril de ese mismo año, Harper regresó al hospital debido a la gravedad del dolor, que ya le impedía levantarse de la cama. Nuevas pruebas médicas revelaron un cáncer de sangre en fase avanzada.
El diagnóstico confirmó mieloma múltiple, una enfermedad que afecta la médula ósea y provoca el crecimiento descontrolado de células plasmáticas.

Según su testimonio, la enfermedad ya había causado daños severos como 12 tumores en la columna vertebral, desgaste óseo y osteoporosis y pérdida de más de 11 centímetros de estatura
Tratamiento y recaídas
Tras el diagnóstico, el paciente inició quimioterapia en 2023 y logró entrar en remisión temporal. Sin embargo, meses después la enfermedad reapareció, obligándolo a retomar el tratamiento.
Actualmente, Harper recibe quimioterapia dos veces por semana mientras intenta continuar trabajando, una rutina que ha descrito como físicamente agotadora.

Debido al impacto del tratamiento, su entorno familiar ha tenido que reorganizarse para enfrentar los gastos médicos y cotidianos. Su hija inició una campaña solidaria en línea para ayudar a cubrir costos durante este proceso.
La familia busca apoyo económico mientras el paciente continúa luchando contra la enfermedad y los efectos del tratamiento.
