Lo que comenzó como una muestra de afecto terminó en una tragedia que hoy sacude a la opinión pública y pone bajo la lupa una práctica común entre adolescentes: los “chupones”. Un joven de 17 años perdió la vida a causa de un accidente cerebrovascular, presuntamente originado por una succión intensa en el cuello que derivó en la formación de un coágulo fatal.
Según el relato de sus familiares, el joven comenzó a presentar convulsiones de forma repentina. A pesar de ser trasladado de urgencia a un centro de salud, los médicos no pudieron salvarlo. El diagnóstico fue un infarto cerebral provocado por un trombo que viajó directamente al cerebro.
La ciencia detrás de la tragedia: ¿Cómo ocurre?
Aunque las sugilaciones —nombre médico de los “chupetones”— suelen ser vistas como simples hematomas o “moratones”, la medicina advierte que el cuello es una zona de alta vulnerabilidad debido a la proximidad de las arterias carótidas.

Cuando se realiza una succión excesiva en áreas blandas del cuello, la presión puede romper los capilares, pero en casos extremos, puede traumatizar el interior de los vasos sanguíneos más profundos. Este traumatismo puede generar la formación de un coágulo de sangre (trombo). Si este coágulo se desprende, viaja por el torrente sanguíneo hasta obstruir el flujo en órganos vitales como el cerebro, el corazón o los pulmones.
Factores de riesgo y detección temprana
Pese a que las muertes por esta causa son extremadamente raras, los especialistas señalan que existen condiciones que pueden elevar el riesgo de desarrollar trombosis tras una lesión de este tipo:
- Afecciones preexistentes: Antecedentes familiares de coágulos o problemas de coagulación.
- Condiciones hormonales: Uso de ciertos medicamentos o desequilibrios.
- Estilo de vida: Obesidad y sedentarismo.
Las organizaciones de salud enfatizan que la detección temprana es clave. Síntomas como debilidad repentina, dificultad para hablar, pérdida de visión o convulsiones tras un traumatismo en el cuello deben ser tratados como una emergencia médica inmediata.
Más que una marca en la piel
Para los jóvenes y adultos, este caso sirve como una advertencia sobre la fragilidad de las estructuras vasculares del cuello. Lo que popularmente se considera una “marca de amor” es, desde el punto de vista clínico, una lesión cutánea que, bajo circunstancias específicas, puede comprometer la salud sistémica de una persona.
