Lo que durante años fue parte de su rutina estética terminó revelando un problema de salud. Una mujer de 34 años descubrió que tenía un tumor cerebral luego de dejar de usar pestañas postizas, lo que permitió notar un cambio físico que había pasado inadvertido.
Una señal que no parecía alarmante
Jenny Keepe, residente en Warrington, Inglaterra, solía utilizar extensiones de pestañas de gran tamaño que cubría parcialmente la zona superior de sus ojos. El hallazgo ocurrió durante una reunión familiar en 2020, cuando su madre notó que su ojo derecho sobresalía ligeramente. Aunque inicialmente no generó preocupación, la observación motivó a Keepe a realizarse un chequeo ocular de rutina.
Durante la evaluación, los especialistas detectaron una anomalía en la parte posterior de su ojo derecho, lo que derivó en una remisión médica urgente. Una resonancia magnética confirmó la presencia de un meningioma, un tipo de tumor cerebral que en la mayoría de los casos es benigno.

Posible relación con anticonceptivos
Tras el diagnóstico, Keepe fue sometida a dos intervenciones quirúrgicas en las que se logró retirar aproximadamente la mitad del tumor. Como parte del tratamiento, también recibió radioterapia.
Además, los médicos le informaron a Jenny sobre una posible relación entre su condición y el uso prolongado de anticonceptivos inyectables que contienen acetato de medroxiprogesterona (MPA), los cuales utilizó durante cerca de una década.
Organismos de salud del Reino Unido han señalado que el uso extendido de este tipo de fármacos podría incrementar el riesgo de desarrollar meningiomas, aunque se trata de un efecto poco común y el riesgo absoluto sigue siendo bajo.

