A diario conectamos cargadores, electrodomésticos y computadoras sin prestar atención a un detalle que está justo frente a nosotros: los pequeños agujeros ubicados en las puntas metálicas del enchufe.
Aunque para muchos pasan desapercibidos, estos orificios no son decorativos ni accidentales. Forman parte de un diseño técnico que ha permanecido prácticamente intacto durante más de un siglo.
¿Cuál es el objetivo de los orificios en el enchufe?
En sus primeras versiones, las clavijas contaban con pequeñas hendiduras laterales que encajaban con piezas internas del tomacorriente. Con el tiempo, ese sistema evolucionó hacia perforaciones circulares.
El objetivo siempre fue el mismo: lograr que la clavija se mantenga firme al insertarse, reduciendo el riesgo de que se suelte con facilidad y provoque interrupciones eléctricas.

Mucho más que estabilidad
Además de ayudar a fijar el enchufe, los orificios cumplen otras funciones menos conocidas:
- Facilitan el proceso de ensamblaje en fábrica, ya que permiten sostener las piezas metálicas mientras se moldea el plástico que las recubre.
- Contribuyen al control de calidad durante la producción.
- Pueden utilizarse para colocar sellos de seguridad.
- Permiten instalar pequeños dispositivos de bloqueo para impedir el uso no autorizado de un equipo.

En algunos contextos técnicos, incluso se emplean en herramientas de prueba eléctrica.
Seguridad y eficiencia en un mismo diseño
Cuando un enchufe se mantiene bien sujeto, se reduce la posibilidad de falsos contactos o desconexiones accidentales que podrían afectar equipos electrónicos sensibles.
Por eso, estos pequeños agujeros cumplen un rol clave en la estabilidad y seguridad eléctrica, aunque muchas veces pasen inadvertidos.

El hecho de que el diseño haya cambiado muy poco en más de 120 años demuestra que su estructura respondió eficazmente a las necesidades de la época y sigue siendo funcional hoy.
Un invento que transformó la electricidad doméstica
El concepto moderno del enchufe fue patentado en 1904 por Harvey Hubbell II, un pionero en sistemas de conexión eléctrica que buscaba mayor seguridad y eficiencia en el uso doméstico.
Lejos de ser un simple detalle visual, los agujeros en las clavijas forman parte de una solución de ingeniería pensada para mejorar la conexión, la seguridad y la producción industrial.
