Durante años se creyó que el deseo sexual masculino alcanzaba su punto más alto en la adolescencia o en los primeros años de la adultez. Sin embargo, una nueva investigación científica ha puesto en duda esta idea.
Un estudio a gran escala, publicado este mes en la revista Scientific Reports, analizó datos de más de 67.000 personas, cuyas edades oscilaban entre los 18 y 89 años, y concluyó que el deseo sexual en los hombres alcanza su pico entre los 30 y los 40 años.
Cambian las creencias sobre la libido masculina
Los investigadores señalaron que, contrariamente a las creencias tradicionales, el deseo sexual masculino no disminuye de forma abrupta tras los 20 años, sino que puede mantenerse elevado e incluso incrementarse durante la adultez temprana y media.
Según el estudio, factores como la estabilidad emocional, la dinámica de las relaciones y la intimidad en vínculos de largo plazo podrían desempeñar un papel clave en este comportamiento.
“Las relaciones estables a largo plazo se han asociado con mayor actividad sexual e intimidad emocional”, indicaron los autores.
Factores que influyen en el deseo sexual
Además de la edad, el estudio analizó variables como género, orientación sexual, nivel educativo y ocupación laboral. Los resultados mostraron que los factores demográficos, incluso sin considerar aspectos psicológicos o relacionales, explican cerca del 28 % de la variación en el deseo sexual.
Otro hallazgo relevante es que, aunque la libido tiende a disminuir con el paso de los años, esta caída es más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
Diferencias por maternidad y paternidad
El estudio también evidenció diferencias relacionadas con la paternidad. Las mujeres con hijos reportaron un menor deseo sexual, mientras que los hombres con familias numerosas mostraron niveles más altos de deseo.
La ginecóloga Jessica Shepherd, citada por The New York Post, explicó que en las mujeres estos cambios pueden estar relacionados con fluctuaciones hormonales durante el embarazo, la lactancia y la menopausia.
Orientación sexual y salud
Entre los participantes, quienes se identificaron como bisexuales o pansexuales reportaron los niveles más altos de deseo sexual.
Los especialistas recuerdan que una vida sexual satisfactoria está asociada con mejor salud general, menor presencia de síntomas físicos y una mayor calidad de vida. Por el contrario, la baja libido puede ser una señal de problemas relacionados con hormonas, sueño, estado de ánimo, salud cardiovascular o la calidad de la relación.
Incluso, un estudio previo publicado en PLOS One sugirió que los hombres con bajo deseo sexual tienen un mayor riesgo de muerte prematura.
Los autores del nuevo estudio enfatizan que los cambios en el deseo sexual son naturales y forman parte del proceso de envejecimiento, por lo que recomiendan abordar el tema sin estigmas ni falsas creencias.
