Estilo de Vida

Enero te llevó al gimnasio, pero ¿cómo no rendirte en febrero?

Mantener el ejercicio es más difícil que empezarlo.

Gimnasio
Gimnasio (Envato)

Cada enero, miles de personas hacen la misma promesa: “este año sí empiezo el gimnasio -o cualquier actividad física-”. Durante las primeras semanas, los parques se llenan de gente corriendo, los gimnasios rebosan de energía y las redes se llenan de fotos con frases motivacionales.

Pero a medida que pasan los días, la emoción empieza a apagarse. El trabajo, el clima, el cansancio o la falta de resultados rápidos hacen que muchos guarden las zapatillas y posterguen sus metas “hasta el próximo lunes”.

¿Te ha pasado? No estás solo. Mantener el ejercicio es uno de los mayores retos de quienes buscan una vida más activa y saludable. Y aunque empezar puede parecer lo más difícil, lo realmente complicado es no abandonar con el tiempo.

Para entender por qué tantas personas abandonan el gimnasio pocas semanas después de empezar, conversamos con Christian y Andre Lozada, dos entrenadores personales que dirigen un gimnasio en el norte de Quito.


Su enfoque va más allá del entrenamiento físico: han creado una comunidad fitness donde el acompañamiento, la motivación y la constancia son tan importantes como levantar pesas.

¿Por qué tantas personas abandonan el gimnasio tan pronto?

“Falta motivación”. Según los entrenadores, muchas personas llegan en enero con la ilusión de ver resultados inmediatos. “Quieren bajar diez kilos en un mes o marcar el abdomen en pocas semanas, y cuando eso no pasa, se frustran y se van”, explica.

A eso se suma un problema más profundo, la falta de cultura del ejercicio en Ecuador.

“Por eso es importante tener un entorno que te impulse, una comunidad o alguien que te acompañe en el proceso. Si vas solo y no tienes quien te motive, es más fácil rendirte”, afirman.

Y es que, más allá del ejercicio físico, la clave está en generar disciplina, no depender solo del ánimo del momento.

El error de empezar demasiado fuerte

Uno de los motivos más comunes por los que las personas abandonan el gimnasio es que empiezan con rutinas demasiado exigentes.

“Hay quienes llegan sin experiencia y quieren levantar mucho peso desde el primer día. El gimnasio es progresivo. Si no respetas ese proceso, terminas lesionado o agotado”, explican.

Para los entrenadores, el inicio debe ser gradual: poco peso, más repeticiones y buena técnica. La clave no es cuánto levantas, sino cómo lo haces.

“Cuando no hay control ni guía, la gente se frustra rápido o se lastima. Por eso insistimos en la paciencia: los resultados llegan si entrenas bien, no si te apuras”.

Cuántos días entrenar sin perder la motivación

La constancia no significa pasar todos los días en el gimnasio. Según los Lozada, lo más importante es crear un hábito realista, que se ajuste al ritmo de vida de cada persona.

“Si trabajas todo el día o estás empezando, tres veces por semana es suficiente. Incluso dos, si realmente lo haces con disciplina”, aconsejan.

Para quienes ya tienen más experiencia o energía, el número puede subir a cinco días. Pero siempre con un plan estructurado y asesoramiento, para evitar lesiones o saturación.

¿Solo 20 o 30 minutos?

No necesitas dos horas para ver resultados. Veinte o treinta minutos bien aprovechados son suficientes para avanzar cuando el día se complica.

Es mejor hacer algo que no hacer nada”, repiten. La clave está en subir la intensidad y recortar las pausas: circuitos cortos, movimientos compuestos y enfoque en la técnica.

En 30 minutos puedes tener un gran entrenamiento si no haces pausas largas”. Si combinas constancia más sesiones cortas efectivas y comer mejor, el cuerpo responde.

La alimentación es clave

Aunque el ejercicio es esencial, los entrenadores aseguran que la alimentación representa la mayor parte del éxito físico y mental.

“Puedes entrenar perfecto, pero si comes mal, no vas a ver cambios. La alimentación es el 70% de todo”, afirma Christian.

Añaden que no se trata de hacer dietas extremas, sino de aprender a comer mejor: incluir proteínas, hidratarse bien y evitar los excesos.

“Si te alimentas bien y entrenas constante, los resultados se notan”.

Cómo volver a empezar después de faltar

Casi todos han pasado por ese momento en el que faltan unos días y sienten que ya fracasaron.

“No te castigues por parar. Siempre hay una segunda oportunidad. Lo importante es volver, no rendirse”.

Coinciden en que la disciplina se construye con empatía y paciencia.

“Hay días que no vas a poder entrenar, y está bien. Pero lo que no puedes hacer es quedarte ahí. Levántate y vuelve a intentarlo. Cada día cuenta.”

Ambos coinciden en algo: el verdadero cambio empieza cuando te entrenas por amor propio y no por obligación.

Fuerza, disciplina y constancia

Su lema se resume en tres palabras que se repiten en su gimnasio: “Fuerza, disciplina y constancia”.

Más que un eslogan, es la base de su comunidad. “Esto no se trata solo de verse bien, sino de sentirse bien. De aprender a quererte, a respetar tu cuerpo y a darte tu espacio”.

Para ellos, el gimnasio no es un lugar para competir, sino un espacio para crecer, física y mentalmente. Y esa puede ser la clave para no rendirse cuando llega febrero.

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