El próximo 19 de junio, el Ágora de la Casa de la Cultura se convertirá en el escenario de un homenaje cargado de música, recuerdos y gratitud. La familia de Gustavo Velásquez, conocido como “El Amo de la Cumbia”, reunirá a cinco reconocidas orquestas para rendir tributo a uno de los artistas más influyentes de la música popular ecuatoriana.
Detrás de este evento está Ángel Gastón Velásquez Guevara, diplomático de carrera, abogado y académico, quien además heredó de su padre la pasión por la música. Será él quien interprete varias de las canciones más emblemáticas del artista junto a las agrupaciones invitadas.
Un concierto para cumplir el sueño que quedó pendiente
La idea original era muy distinta. Según relata Ángel, desde septiembre del año pasado la familia y el cantante planificaban una despedida oficial de los escenarios. Gustavo Velásquez quería retirarse con un gran concierto de orquestas, tal como inició su carrera décadas atrás. Sin embargo, el deterioro de su salud impidió que ese sueño se concretara.
“Esto es una suerte de cumplir su última voluntad”, explica Ángel. Por eso, más que un concierto, el homenaje busca cerrar un ciclo familiar y permitir que el público también pueda despedirse del artista.
“Aunque ya no está físicamente, (Gustavo Velásquez) seguirá siendo el soundtrack de nuestras vidas”.
— Ángel Velásquez, hijo.
Cinco horas de música para celebrar la alegría que dejó
Durante la velada participarán Don Medardo y sus Players, Los Titos, La Familia Orquesta, Los Búfalos y La Vagancia, agrupaciones con las que Gustavo Velásquez compartió escenarios y grabaciones a lo largo de su trayectoria.
Más allá de las cifras —más de 1.400 canciones registradas, más de 120 discos grabados y múltiples reconocimientos nacionales—, Ángel asegura que el verdadero legado de su padre fue su cercanía con la gente.
El hombre detrás del artista
“Lo mejor que tuvo mi papá fue su humildad”, recuerda. Esa sencillez se reflejaba incluso en momentos cotidianos. Durante la pandemia, pese a las preocupaciones de la familia, Gustavo nunca negaba una fotografía, un autógrafo o un abrazo a quienes se acercaban para demostrarle cariño.
En casa, la imagen era muy diferente a la del artista extrovertido que conquistaba escenarios. Ángel recuerda a un padre familiar, que disfrutaba pasar tiempo con sus hijos viendo películas, compartiendo comidas y recuperando los días que las giras le quitaban junto a ellos.
Otra de las anécdotas que conserva con especial cariño está ligada a su infancia. Cuando acompañaban a sus padres a los conciertos, los niños terminaban dormidos dentro de los estuches de los instrumentos mientras las orquestas seguían tocando hasta la madrugada.

Una carrera que creó identidad musical en Ecuador
Para la familia, el homenaje también es una forma de reconocer el aporte cultural de Gustavo Velásquez, quien junto a Don Medardo Luzuriaga ayudó a consolidar la cumbia andina como un género que forma parte de la identidad musical ecuatoriana.
Al final, el pedido de Ángel es sencillo pero profundo: que la música de su padre siga sonando en las fiestas, reuniones familiares y celebraciones de nuevas generaciones.
“Lo único que podemos pedirle a la gente es que no lo olviden. Que lo recuerden siempre detrás de un micrófono, alegre, haciendo bailar a todos. Porque aunque ya no está físicamente, seguirá siendo parte del soundtrack de nuestras vidas”.
Las entradas para el homenaje oficial están disponibles en la plataforma Buen Plan y en los puntos físicos habilitados por la organización.
