La muerte de una mujer en la costa de Inglaterra ha generado conmoción y abrió una investigación sobre la actuación de los servicios de emergencia durante un rescate que terminó en tragedia. El caso involucra a Saffron Cole-Nottage, de 32 años, quien quedó atrapada entre rocas mientras subía la marea en Lowestoft, Suffolk.
Lo que más ha impactado durante las audiencias judiciales es la instrucción que recibió un testigo durante la llamada al número de emergencias: el no intentar rescatar a la víctima mientras llegaban los equipos especializados.
Testigos describieron escenas de desesperación
Durante la investigación en el Tribunal Forense de Suffolk, varios testigos relataron el dramático momento en que la víctima quedó atrapada entre las estructuras marinas.
Ian Jones, una de las personas presentes, aseguró que la escena fue estremecedora. “Vi dos piernas sobresaliendo del agua y a una niña pequeña gritando”, declaró ante el tribunal.
Según los testimonios, dos hombres intentaron auxiliar a la mujer sujetándola de las piernas, pero no consiguieron liberarla. La víctima había salido a caminar junto a su hija y su perro cuando ocurrió el accidente el pasado 2 de febrero de 2025.
La llamada de emergencia que ahora está bajo investigación
El foco principal del caso está en la atención de la llamada realizada a las 19:52 al servicio de emergencias británico.
De acuerdo con la transcripción presentada en la audiencia, el incidente fue clasificado inicialmente como una “persona atrapada”, sin considerar que existía un riesgo inminente de ahogamiento.
Durante la conversación, quien llamaba advertía reiteradamente la gravedad de la situación. “Está atrapada entre las rocas… está gritando mucho”, insistía el testigo.
Sin embargo, el operador pidió a los presentes que no intentaran rescatarla y esperaran a los equipos de emergencia.
Minutos más tarde, cuando se reportó que el agua ya alcanzaba la cabeza de la mujer, el caso fue reclasificado como un posible ahogamiento, modificando finalmente el protocolo de respuesta. A las 20:04, la persona que llamó alertó que la víctima aparentemente ya no reaccionaba.
Bomberos llegaron cuando la víctima ya no respondía
Los bomberos arribaron al sitio a las 20:22 y consiguieron liberar a la mujer diez minutos después. No obstante, la víctima fue declarada muerta en el lugar.
Durante la audiencia también se reveló que la movilización de los equipos de rescate habría sufrido retrasos debido a los procedimientos estructurados que seguían los operadores telefónicos.

Un supervisor del servicio de ambulancias reconoció ante el tribunal que los bomberos debieron ser activados desde el inicio, debido al alto riesgo del entorno.
Investigación en curso
La investigación busca determinar si existieron errores en la gestión de la emergencia y si las decisiones tomadas durante la llamada influyeron en el desenlace fatal.
