La industria del entretenimiento en Colombia enfrenta un fuerte cuestionamiento tras el violento ataque ocurrido el 18 de abril en el barrio Los Laches, en Bogotá, durante el rodaje de la serie "Sin senos sí hay paraíso".
El hecho dejó dos trabajadores fallecidos, un herido y la muerte del agresor, generando alarma en el sector audiovisual por la falta de garantías de seguridad en los sets de grabación.
La actriz Marisol Correa Vega se pronunció en el medio local Blu Radio públicamente sobre lo ocurrido, señalando que el suceso dejó una profunda afectación emocional en el equipo.
“Lo que hicieron los compañeros fue evitar una tragedia mayor”, afirmó, en referencia a quienes intervinieron para detener al atacante, en un hecho que ahora es analizado por la Fiscalía General de la Nación.
Los trabajadores que participaron en la neutralización del agresor enfrentan un proceso judicial, aunque recuperaron su libertad tras la primera audiencia, bajo el argumento de legítima defensa.
El ataque puso en evidencia la vulnerabilidad de los equipos de producción.
Según Correa, la concentración en las labores técnicas muchas veces deja expuestos a los trabajadores ante riesgos externos.
Asimismo, cuestionó la ausencia de protocolos estandarizados de seguridad en los sets: “La realidad supera la ficción. Algo que nadie se espera, pero que tampoco se entiende y que no se puede explicar”, expresó, al describir lo inesperado del hecho.
Se suspendieron las grabaciones de Sin Senos sí hay paraíso:
Tras conocerse el ataque, la producción suspendió de inmediato las grabaciones y dispuso resguardar al equipo en el lugar hasta que las autoridades controlaran la situación.
“Apenas se supo la noticia se dio el fuera del aire, o sea, no seguimos grabando”, dijo Correa.
Las víctimas fueron identificadas como Henry Alberto Benavides Cárdenas y Nicolás Francisco Perdomo, integrantes del equipo técnico.
