El ambiente en el hotel Marriott de Guayaquil estuvo marcado por la expectativa y el talento durante el casting presencial de Miss Universo Ecuador 2026, organizado por el Concurso Nacional de la Belleza (CNB).
Más de 100 aspirantes iniciaron este proceso hace aproximadamente dos meses, pero solo 60 fueron convocadas a esta etapa clave, incluyendo participaciones virtuales desde países como Estados Unidos y México.
Dalia Bucaram, estuvo entre las participantes más comentadas debido a que es hija de Gabriela Pazmiño y Dalo Bucaram.
La creadora de contenido, conocida también por su entorno familiar mediático, llegó al casting con una propuesta clara: construir su propio camino dentro del certamen.
Una participación que no pasó desapercibida
Durante la jornada, las aspirantes desfilaron en traje de cóctel y traje de baño frente a un exigente jurado liderado por Tahiz Panus y Miguel Panus, junto a expertos en estética, comunicación y reinas de belleza como la actual Miss Universo Ecuador, Nadia Mejía.
En este escenario, Bucaram apostó por un discurso centrado en la autenticidad y la resiliencia, dos conceptos que marcaron su intervención.
Uno de los momentos más comentados fue cuando respondió sobre la exposición mediática de su familia y las críticas que podrían surgir tras su participación.
“Siento que la visibilidad tiene su lado bueno y malo. Así como hay comentarios negativos, hay positivos. Soy una persona que piensa que nadie habla de lo que no tiene en su corazón… El odio solo le afecta al que lo siente y no al que lo recibe, entonces no me voy a enfrentar a esos comentarios, los voy a ignorar”, expresó con firmeza.
A pesar de los nervios propios de este tipo de evaluaciones, Dalia logró transmitir su mensaje con claridad, algo clave en esta etapa del proceso.
