La boda de Julio Chang, el carismático propietario de los restaurantes Rukito, y su ahora esposa María Belén Herrera, sigue generando conversación en Guayaquil.
Tras el despliegue de elegancia y celebración, todas las miradas se han posado en el impecable registro visual del evento. La responsable de inmortalizar cada “flash” de emoción es la fotógrafa especialista en bodas, Mariuxi Pogo.
Desde que Pogo compartió este domingo un carrusel en Instagram con los momentos más íntimos del rito —desde los accesorios nupciales hasta la euforia del festejo—, una pregunta se ha vuelto recurrente entre los seguidores y futuras parejas:
¿Cuál es el valor de su trabajo?
Aunque el costo de una cobertura de bodas completa es un paquete personalizado, en los círculos sociales y entre amigos cercanos consultados, ya circulan cifras que permiten dimensionar la inversión que representa contar con el lente de esta especialista.
De acuerdo con testimonios de allegados y clientes habituales del sector de eventos, los precios de Mariuxi Pogo se manejan bajo estos rangos referenciales:
Sesiones cortas: Amigos consultados comentan que una sesión de fotos de una hora tiene un valor de USD 250.
Sesiones especializadas: Otros usuarios señalan que, dependiendo de la complejidad y el concepto, el costo por sesión puede ascender a los $500.
Al explorar el perfil de Instagram de Mariuxi Pogo, queda claro que su talento no es un secreto entre la esfera pública de la ciudad. Su portafolio destaca por haber capturado a diversas personalidades de Guayaquil.
Entre sus trabajos más destacados figura la sesión realizada a la Prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, además de otras reconocidas figuras del entretenimiento y la política local que han confiado en su estética editorial y su manejo de la luz para proyectar su imagen.
