Las creadoras de contenido para adultos están atrayendo a un nuevo tipo de audiencia en redes sociales: mujeres. Y una de las figuras que lidera esta tendencia es Ari Kytsya, influencer que ha ganado millones de seguidores en TikTok e Instagram.
Autodenominada como “actriz de colchones”, Kytsya ha logrado cambiar la percepción sobre este tipo de trabajo a través de un enfoque poco común en la industria: la transparencia.
Un cambio en la audiencia
Según la propia creadora, cerca del 80% de su audiencia actual está conformada por mujeres, un giro significativo si se considera que anteriormente su contenido estaba dirigido casi exclusivamente a hombres.
“Antes tenía un 99% de hombres y un 1% de mujeres”, señaló.

Este cambio responde, según explica, a una transformación en el tipo de contenido que comparte, dejando de enfocarse únicamente en lo que demanda la audiencia masculina.
La clave: hablar sin filtros
Kytsya se ha posicionado por abordar abiertamente temas que suelen considerarse tabú, como cirugías estéticas, salud íntima y experiencias personales.
Incluso ha compartido episodios relacionados con problemas médicos, generando conversaciones entre sus seguidoras sobre situaciones que muchas veces se mantienen en silencio.
“Estoy normalizando cosas de las que nadie habla”, ha explicado.
Más allá del contenido para adultos
La creadora sostiene que el éxito en redes no se basa únicamente en el contenido explícito, sino en la conexión con la audiencia.
“La gente quiere identificarse. No solo ver contenido, sino conectar con una persona”, afirmó.

Además, cuestiona los estigmas que rodean a quienes trabajan en la industria para adultos, señalando que suelen ser deshumanizados o encasillados.
“Muchos creen que no tenemos vida o pensamientos fuera de esto, pero todos tenemos una historia”, sostuvo.
Una industria en transformación
Con tres años de experiencia en el sector, Kytsya asegura que no se trata de un trabajo fácil, como suele creerse.
Actualmente, también forma parte de una plataforma de contenido para adultos orientada a dar mayor control a los creadores y fomentar espacios más inclusivos.
Desde su experiencia, considera que la percepción social sobre esta industria está cambiando, impulsada en parte por nuevas generaciones y por el uso de redes sociales como espacios de diálogo.
