La estatuilla de los Premios Oscar es considerada uno de los símbolos más importantes de la industria cinematográfica a nivel mundial. Sin embargo, su valor económico oficial es sorprendentemente bajo.
Una regla que existe desde 1950
De acuerdo con las normas establecidas por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, cada estatuilla tiene un precio simbólico de apenas un dólar.
Esta disposición fue implementada en 1950 con el objetivo de evitar que los premios sean vendidos o subastados en el mercado comercial. En caso de que el propietario desee desprenderse del galardón, la única opción legal es ofrecerlo primero a la Academia por el valor simbólico de un dólar.
La institución también mantiene los derechos sobre la propiedad intelectual y la marca del premio, por lo que poseer la estatuilla no otorga derechos comerciales sobre el nombre o la imagen del Oscar.

Excepciones históricas
A pesar de esta normativa, los premios entregados antes de 1950 no están sujetos a estas restricciones, lo que ha permitido que algunas estatuillas antiguas sean vendidas en subastas o adquiridas por coleccionistas.
Uno de los casos más conocidos ocurrió cuando Michael Jackson compró por 1,54 millones de dólares la estatuilla de Mejor Película de Gone with the Wind (1940).

De qué está hecha la estatuilla
La figura representa un caballero que sostiene una espada sobre un rollo de película, diseño que se ha mantenido prácticamente intacto desde su creación.
Está fabricada en britannium, una aleación compuesta por aproximadamente 93% de estaño, 5% de antimonio y 2% de cobre, y posteriormente recibe un baño de oro de 24 quilates.
El proceso de fabricación combina técnicas industriales tradicionales con tecnología de precisión, algunas inspiradas en desarrollos utilizados por la industria aeroespacial.

