Durante los años noventa, un niño peruano sorprendía a miles de personas en iglesias y eventos religiosos de América Latina. Con apenas seis años, Nezareth Castillo Rey subía a los púlpitos y predicaba con una seguridad que parecía impropia para su edad.
Su forma apasionada de hablar y su facilidad para citar pasajes bíblicos lo convirtieron en un fenómeno religioso infantil, capaz de llenar templos y congregaciones en distintos países.
El niño predicador que llenaba iglesias
Originario de Paiján, en la región de La Libertad (Perú), Nezareth comenzó a predicar cuando era muy pequeño. Vestido con traje y con un estilo muy expresivo al hablar, rápidamente llamó la atención de creyentes y medios de comunicación.

Durante esa etapa, sus sermones lo llevaron a viajar por varios países, entre ellos México, Colombia y Estados Unidos. En cada lugar participaba en eventos religiosos donde su mensaje de fe convocaba a cientos de personas.
Su presencia también se volvió habitual en programas de televisión cristianos, donde el pequeño predicador compartía mensajes basados en la Biblia.
El meme que volvió a hacerlo viral
Décadas después, algunos fragmentos de sus sermones reaparecieron en internet y se viralizaron en redes sociales.
Uno de los clips más compartidos incluye la frase:
“El mono y la mona producen monitos”
El video circuló ampliamente en YouTube y plataformas sociales, convirtiéndose en un meme que volvió a poner su nombre en conversación en varios países de América Latina.
Qué fue de Nezareth Castillo
Con el paso de los años, Nezareth decidió alejarse del foco mediático y continuar su vida de manera más privada.
Tras terminar su etapa escolar, optó por seguir su camino religioso a través de la música.
Actualmente es cantante de música cristiana y comparte contenido relacionado con la fe en sus redes sociales. Su estilo musical mezcla pop-rock y folk cristiano, con letras que abordan temas como el perdón, la esperanza y la lucha interior.
Su vida hoy
Hoy Nezareth Castillo mantiene una vida más tranquila. Está casado con Karen Julca y ambos comparten su fe participando en actividades religiosas y comunitarias.
Aunque continúa creando música y contenido espiritual en plataformas como Instagram y YouTube, su principal sustento proviene de un trabajo formal, combinando su vida cotidiana con sus proyectos artísticos.
Lejos de los estadios y templos llenos que lo vieron predicar de niño, Nezareth mantiene ahora una conexión con sus seguidores a través de internet, donde comparte reflexiones, canciones y testimonios.
Su historia sigue siendo recordada como uno de los casos más curiosos de fenómenos religiosos infantiles en América Latina.
