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Natasha Wiesner: “Para hacer moda hay que tener talento, y al talento no lo reemplaza la tecnología”

Descubre la trayectoria de Natasha Wiesner, referente de la alta costura en Ecuador. Conoce su escuela de diseño en Guayaquil.

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Con más de 20 años de experiencia, la diseñadora Natasha Wiesner lidera su Escuela de Diseño bajo una metodología técnica donde la precisión del corte y la confección profesional son los pilares para los nuevos emprendedores de la moda local.

En el corazón de Guayaquil, entre rollos de seda, encajes importados y el rítmico sonido de las tijeras sobre la madera, Natasha Wiesner redibuja su legado. Tras más de dos décadas de trayectoria, la diseñadora ecuatoriana y fundadora de la Escuela de Diseño, Patronaje y Confección que lleva su nombre, vive un regreso marcado por la madurez creativa y una misión innegociable: rescatar el alma de la costura en un mundo automatizado.

ara Natasha, un vestido de alta costura no es una prenda, es un manifiesto. Su taller ha sido el refugio donde se han gestado diseños icónicos para el certamen Miss Ecuador y para figuras que buscan esa exclusividad que solo el trabajo a medida puede otorgar. Sin embargo, su mayor orgullo no cuelga de una percha, sino que se sienta frente a una máquina de coser.

Bajo su lema “aprender haciendo”, Wiesner ha formado a cientos de emprendedores, enseñándoles que el diseño es una disciplina técnica que requiere precisión quirúrgica, pero que carece de valor sin la chispa de la intuición.

“Ver el crecimiento de mis estudiantes es como ver el nacimiento de una colección propia. Cada trazo que dan en el papel de patronaje es un paso hacia su independencia. En esta escuela no solo formamos técnicos, formamos soñadores con herramientas reales”, afirma emocionada.


El talento es el único motor irremplazable

En una reciente e íntima charla con Metro Ecuador, la diseñadora reflexionó sobre el impacto de las nuevas herramientas digitales en el diseño. Aunque reconoce la utilidad de la técnica, advierte sobre el peligro de perder la esencia artesanal que define a la verdadera moda.

“Para hacer moda hay que tener talento, y el talento no lo reemplaza la tecnología, porque el talento es pasión y corazón”, asegura Natasha con la seguridad de quien ha sentido el pulso de la tela bajo sus dedos durante 20 años. “Una computadora puede darte una medida exacta, pero nunca podrá darte el sentimiento de una caída o la emoción que siente una mujer al verse al espejo y reconocerse hermosa”.

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La diseñadora Natasha Wiesner.

Para ella, la moda es un acto de resistencia emocional. Cada puntada es una decisión que nace de la observación y del respeto por el cuerpo humano.

“El corazón es el que guía la aguja. Si te falta esa conexión con lo que estás creando, el resultado es frío. La tecnología es una herramienta, pero el motor siempre será la sensibilidad del artista”.

Un regreso a las raíces del emprendimiento

El taller de Natasha Wiesner hoy opera como un centro de alto rendimiento creativo. Allí, la formación profesional técnica se mezcla con la calidez del trato personalizado.

Su enfoque en el emprendimiento ha permitido que muchas mujeres y hombres de Guayaquil encuentren en la moda una salida laboral digna y artística.

“Mi regreso es para ellos, para quienes creen que la moda es inalcanzable. Aquí demostramos que con técnica y mucha entrega, se puede construir un imperio desde un trozo de tela”, concluye.

Natasha Wiesner no solo ha vuelto para diseñar vestidos de ensueño; ha vuelto para defender el oficio, para abrazar la tradición y para asegurar que, mientras haya un corazón apasionado detrás de una máquina de coser, el arte de la moda ecuatoriana seguirá siendo eterno.

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