El Hobby Dogging se ha convertido en la nueva tendencia viral que desplaza a fenómenos digitales como los “Therians”. Originado en Alemania, este movimiento consiste en pasear y entrenar a un perro imaginario utilizando correas rígidas que simulan la presencia del animal. Lo que comenzó como un experimento conductual hoy se practica en grupos organizados y genera debate en redes sociales.
La práctica surgió en la ciudad alemana de Bad Friedrichshall, donde comenzaron a circular videos de personas realizando rutinas completas de adiestramiento sin un perro real. La iniciativa fue impulsada por Barbara Gerlinger, entrenadora canina que propuso centrar el entrenamiento en el comportamiento humano en lugar del animal.
Según su planteamiento, entrenar sin un perro permite perfeccionar aspectos técnicos como la postura corporal, el manejo de la correa, la coordinación y el tono de voz. La idea ganó popularidad a finales de 2025 y principios de 2026, cuando clips de estas sesiones comenzaron a viralizarse en TikTok e Instagram.
¿Qué es el Hobby Dogging y cómo funciona?
El Hobby Dogging no se limita a caminar con una correa vacía. Los participantes recrean rutinas completas de obediencia y agility, como si estuvieran acompañados por una mascota real. Entre las actividades más comunes se encuentran:
- Simulación de órdenes básicas como “sentado”, “quieto” y “junto”.
- Recorridos con obstáculos similares a circuitos de agility.
- Ejercicios de cambio de ritmo y dirección.
- Prácticas de control de tensión en la correa.
La clave está en la repetición técnica. Al no existir un animal que reaccione de manera impredecible, el dueño puede concentrarse exclusivamente en su lenguaje corporal y disciplina.
Con el crecimiento del fenómeno, algunos clubes locales en Alemania comenzaron a estructurar actividades formales con circuitos diseñados específicamente para este tipo de entrenamiento. Incluso se han organizado sesiones grupales donde varias personas practican de manera sincronizada.
¿Por qué el Hobby Dogging se volvió viral en redes sociales?
El auge de esta práctica coincide con la saturación de tendencias digitales vinculadas a identidad y subculturas, como el fenómeno Therian. A diferencia de esas corrientes, el Hobby Dogging tiene un enfoque práctico y conductual, aunque no ha estado exento de críticas.
Especialistas en comportamiento animal han señalado que la propuesta puede tener utilidad pedagógica en la fase inicial del adiestramiento, especialmente para dueños primerizos. Trabajar postura, tono de voz y control físico antes de interactuar con un perro real podría facilitar procesos posteriores.
