El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, se refirió al show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl, señalando que, aunque no todas las letras fueron “políticamente correctas”, el mensaje del espectáculo “resonó” y transmitió una sensación de comunidad e inclusión.
Durante una entrevista con el comentarista político Bryan Tyler Cohen, Obama analizó el impacto cultural y político del espectáculo, en el que Bad Bunny integró elementos de identidad latina, comunidad e intergeneracionalidad.
El exmandatario sostuvo que el concierto no fue un “sermón”, sino una demostración viva de lo que significa pertenecer a una comunidad diversa. “Había una sensación de que todo está bien, de que aquí hay espacio para todos”, comentó, resaltando que ese tipo de mensaje conecta especialmente con las nuevas generaciones.
¿Qué dijo Obama sobre el mensaje político del show de Bad Bunny?
Barack Obama reconoció que algunas letras no pueden considerarse tradicionales o políticamente correctas, pero defendió el valor cultural del espectáculo. A su juicio, la presentación mostró una comunidad vibrante y unida, algo que, según dijo, los jóvenes valoran profundamente.
En su reflexión, también mencionó la importancia de aprender de campañas políticas como la del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a quien describió como un socialdemócrata que ha sabido conectar con entusiasmo y participación ciudadana.
Para Obama, el contraste entre los mensajes políticos radica en promover la unidad frente a la división. Considera que los demócratas, en ciertos momentos, han sonado desconectados de la juventud, adoptando un tono que puede percibirse como regañón.
¿Por qué el show de Bad Bunny fue considerado intergeneracional?
Uno de los elementos que más destacó el exmandatario fue la representación cultural dentro del espectáculo. Mencionó escenas como la de una mujer mayor sirviendo una bebida y niños bailando junto a sus abuelas, resaltando el carácter intergeneracional del show.
Obama vinculó esta imagen con el concepto de “comunidad querida” del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr., señalando que la comunidad no es perfecta, pero sí inclusiva y diversa.
El análisis del expresidente evidencia cómo los grandes eventos deportivos como el Super Bowl trascienden lo musical y se convierten en escenarios de debate cultural y político, donde el arte, la identidad y el mensaje social dialogan frente a una audiencia global.
